El aire de León, en condiciones de emergencia
Emperora la calidad del aire que se respira, que triplica los límites establecidas por la OMS

Así está el cielo de León.
No solo es el olor a quemado. Las partículas contaminantes de los incendios que asedian León empeoran la calidad del aire que se respira. Las estaciones que miden la calidad de León y Ponferrada califican a esta hora de "muy desfavorable" el aire que se respira y lo definen como "condiciones de emergencia para la salud pública, la población entera puede verse afectada".
El resultado de las mediciones se puede consultar actualizado en la aplicación ICA ofical del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública que dispone de datos de los aparatos diseminados por distintos puntos de España y la provincia de León. Esta mañana, el medidor que se sitúa próximo al coto escolar, contabiliza 159,4 µg/m³ de partículs PM10, las gruegas de polvo y ceniza, una situación que la propia aplicación valora como "extremadamente desvarobale". A esta hora no da datos de las partículas finas MP2.5, que son las que no encuentran barreras naturales, como la nariz o la garganta, para llegar a los pulmones. La aplicación aconseja reducir la actividada al aire libre y utilizar la protección adecuada para los trabajos que haya que realizar en el exterior.
El medidor de calidad del aire del barrio de Pinilla califica la situación del aire d "muy desfavorable", con 53.2 µg/m³ partículas finas, y 83,5 de las grandes, una medición que también califica de "emergencia para la salud pública".
El aire empeora en Ponferrada, con 106,5 µg/m³ de partículas MP10 (ayer estaban en 83,0 µg/m³) y 62,6 las partículas MP2.5, las finas (el martes estaban en 49,6).
Todos estos niveles superan los límites establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que recomienda que la media diaria no supere los 15 µg/m³ en el caso de las PM2.5 y los 45 µg/m³ para las PM10.
Las partículas son una mezcla de componentes sólidos y líquidos suspendidos en el aire como consecuencia de las diferentes fuentes de contaminación, entre las que se encuentran los incendios. Se clasifican según su tamaño. Las PM10 son las más grandes y generalmente pueden quedar atrapadas en las barreras físicas naturales del cuerpo, como la garganta o las mucosas de la nariz, pero las PM2.5, también llamadas partículas finas, son más peligrosas para la salud por su pequeño tamaño, que puede penetrar en los pulmones.