La Junta reabrirá por completo la CL-631 antes de quince días tras unas obras de urgencia de 600.000 euros
Ya se han iniciado los trámites para la contratación de un estudio general de los taludes entre Toreno y Villablino debido a la asiduidad de los desprendimientos

Vista aérea del desprendimiento en la CL-631.
La Junta de Castilla y León restaurará por completo la circulación en la carretera CL-631 (Ponferrada-Villablino) durante la primera quincena de febrero. Lo hará una vez concluyan las obras de limpieza, afianzamiento del talud y reposición de la calzada que se están llevando a cabo desde que la montaña se derrumbó sobre la vía el 4 de enero a la altura de Santa Cruz del Sil (Páramo del Sil). La inversión inicial estimada es de 600.000 euros.
"Se está trabajando desde el mismo momento del incidente sin escatimar recursos y en unas condiciones complicadas", han asegurado fuentes de la Administración autonómica, que también comprometen la realización de "las labores de conservación oportunas para asegurar la circulación en condiciones adecuadas" por el desvío de La Recuelga, donde se están dando problemas importantes debido al mal estado del terreno y a la falta de iluminación.

Una máquina trabaja en la limpieza y aseguramiento del talud.
Así mismo, la Junta de Castilla y León ha iniciado ya los trámites para la contratación de un estudio de los taludes entre Toreno y Villablino, concretamente en el tramo de la CL-631 que media entre los puntos kilómetros 22 y 60. El documento resultante reflejará, según informa la administración, la estrategia de actuación, definirá los taludes que habrá que consolidar y el coste de las actuaciones y priorizará las intervenciones en función de la urgencia.