Castigo a las conexiones del Bierzo
Avanza el verano y la promesa política es nada sobre la A-76 y el enlace de la A-54 al aeropuerto gallego.De las mejoras ferroviarias en el lazo del Manzanal y el Corredor Atlántico no hay nada nuevo palpable
Las mejoras ferroviarias siguen en el cajón de las deudas públicas con el Bierzo.
¿Cuánto vale una promesa política con una infraestructura viaria que lleva más de 20 años en previsión de convertirse en realidad? ¿De qué manera se adormece a una sociedad como la berciana, harta ya de ver pasar los años y no lograr esas mejoras necesarias para su economía de presente y futuro? El hastío social abrumador planea en la comarca del Bierzo sobre todo lo que ahora mismo está relacionado con las aspiraciones de ver de una vez por todas el arranque de las obras de la autovía de Ponferrada a Orense, la tan traída y llevada A-76. Tambien se sabe más bien nada concreto sobre el impulso definitivo para acabar con el aislamiento de una infraestructura ferroviaria moderna que conecte con trenes modernos el Bierzo con la llanura leonesa y el resto de la Meseta. El tren del siglo XXI sigue siendo otra de las aspiraciones con halo inalcanzable para esta comarca, harta de noticias de reuniones, informes técnicos políticos y despachos de administraciones con cajones en los que se acumulan planes que nunca llegan a ser realidad. Hasta los políticos locales están hartos de abordar un asunto encallado en el tiempo como la mejora de las infraestructuras viarias y ferroviarias de conexión de la comarca con sus zonas limítrofes como Galicia, norte de Portugal, Asturias (es necesaria la prolongación de la autovía de la Junta de Ponferrada más allá de Toreno hacia Laciana) y resto de Castilla y León (el Manzanal).
En el Boletín Oficial de la Provincia de León se expuso el tramo inicial de la autovía de Ponferrada a Orense, y en abril de este año 2026 el Ministerio de Transportes aprobaba definitivamente el proyecto de conversión en autovía de la actual N-120 entre Villamartín de la Abadía y Requejo (6,24 kilómetros), con un presupuesto de 133,5 millones de euros. De inicio de obras y plazos nada se sabe. Lo último es la respuesta parlamentaria dada por los socialistas a los populares, que pasa por decir que sigue siendo prioritaria sin priorizar nada. Más de un mandatario político leonés se ha visto reflejado en su impotencia de hacer valer su presión sin fuerza en el Madrid de las decisiones nacionales. Si aún no se sabe cuándo empezará el primer tramo, de la ejecución completa del trazado ni se menciona en los círculos políticos de decisión, dado que esos trazados siguen pendientes de la redacción, aprobación y licitación del resto de los tramos que componen todo el vial hasta Ourense, para enlazar la autovía del Noroeste con la de las Rías Baixas y norte portugués.
Lo mismo pasa con la aspiración del Bierzo de tener más cerca un aeropuerto internacional como el de La Vacolla, en Santiago de Compostela. El Ministerio de Transportes dijo que este verano se abrirían los 12 kilómetros que faltan en la autovía Lugo-Santiago en la zona de Arzúa y Melide. De momento, nada nuevo se sabe. Eso sí, dicen que siguen trabajando «con intensidad». Y del lazo ferroviario del Manzanal más de lo mismo.