Cinco días y veinte platos para comerse Asturias a bocados
El hotel Ponferrada Plaza y el restaurante El Castillo acogen hasta el viernes las jornadas gastronómicas asturianas con las mejores recetas de los cocineros de Casa Conrado y la Goleta de Oviedo

Las carnes, los quesos y los pescados marcan la cocina asturiana
La sidra, los gaiteros, Fernando Alonso, la imaginaria Vetusta, los Picos de Europa, Don Pelayo, la playa de San Lorenzo, la Santina y, por supuesto, su rica cocina sirven para definir a la vecina Asturias, que hasta el próximo viernes es la protagonista de la tercera edición de las jornadas gastronómicas que acoge el hotel Ponferrada Plaza y el restaurante El Castillo y que fueron presentadas ayer con la presencia del locutor de Punto Radio, Luis del Olmo, y una amplia representación del mundo de la política y de la sociedad berciana, entre otros, el presidente de Caja España, Santos Llamas; el alcalde de Ponferrada, Carlos López Riesco; el director del Corte Inglés de León, Manuel Orellana; el gerente del Hospital del Bierzo, Alfonso Rodríguez-Hevia; el general de la Guardia Civil, Pedro Laguna; y el vicerrector del campus del Bierzo, Luis Herráez. Lo mejor de la cocina asturiana llega al Bierzo de la mano de los prestigiosos restaurantes ovetenses Casa Conrado y la Goleta, cuyos jefes de cocina trasladarán al comensal a una Asturias entre el sabor a mar de sus mariscos y guisos marineros, y el sabor a montaña con intensas carnes. El responsable de estos dos establecimientos, Marcelo Conrado, destacó la importante evolución que se está produciendo en la cocina tradicional asturiana. En esta línea, recordó que su abuelo era berciano y subrayó las similitudes entre la gastronomía berciana y la asturiana. «En Tineo, de donde yo soy, hay un 'chosco' que es muy parecido al botillo pero sin hueso con lengua y carne del lomo», explicó. Insistiendo en esas similitudes, Conrado apostó por un nuevo mapa autonómico. «El Bierzo, con León y Asturias habrían hecho una comunidad maravillosa», aseveró. En la carta, los bocartes del Cantábrico sobre compota de tomate y anchoas artesanas, la imprescindible fabada y las fabes con almejas hacen sitio a los sabrosos lomitos de salmón perfumado al humo con salsa tártara y huevos de trucha, la merluza a la sidra, el «pixín» alangostado, la lubina al horno estilo Cudillero, el lomo de carne roja con puré de patatas y los escalopines rellenos de jamón ibérico y queso Afuega'l Pitu. En los postres, triunfa el arroz con leche con los frixuelos crujientes con salsa de toffe y crema helada de turrón.