Las Cortes no fijan una postura única en contra del cementerio nuclear
PP y PSOE se acusan de falta de coherencia mientras que el procurador leonesista Joaquín Otero cree que provocan confusión al no aprobar una posición conjunta

Un momento de la votación en el último Pleno de las Cortes.
Las Cortes de Castilla y León no pudieron aprobar ayer una posición única en contra de la instalación del Almacén Temporal Centralizado (ATC) en la Comunidad Autónoma por la vinculación del grupo mayoritario, el PP, de este proyecto a que no se cierre la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) en 2013. Sólo el Grupo Mixto de Joaquín Otero respaldó las propuestas presentadas por los dos grupos mayoritarios en lo que calificó de «ejercicio de coherencia».
«Es importante que haya una voz única y que todos votemos en contra de la instalación del ATC en la comunidad para no crear confusión en los ciudadanos», pidió Otero, después de recordar que las tres proposiciones no de ley coincidían en la oposición a este centro. Sin embargo, el «predicar con el ejemplo», solicitado por el portavoz del Grupo Mixto a los grupos mayoritarios no se produjo, ya que la popular Cristina Ayala y el socialista Francisco Ramos entraron en un cruce de reproches por el cierre de Garoña y en acusaciones de falta de coherencia.
Ramos sostuvo que las condiciones técnicas no acompañan a las candidaturas presentadas por tres municipios de Castilla y León, dos de Valladolid y uno de Soria, defendió el no de su partido a que la Comunidad sea territorio nuclear, de ahí el no a la central de Garoña, y culpó a la Junta de que su falta de políticas para fijar posición en el medio rural haya motivado la presentación de las propuestas de los alcaldes por entender que «llega un maná».
El socialista recalcó que la posición de la Junta y del PP es «más madera nuclear: más Garoña y ya vendrá el ATC cuando tenga que venir». La popular Cristina Ayala rebatió que la postura de su partido y del Gobierno regional no sea clara y explicó que el «hilo conductor» de su propuesta en las Cortes, en la que se rechaza el ATC mientras no se corrija el cierre de la nuclear, es la «coherencia», de cuya falta acusó a la oposición socialista y a su líder Óscar López, a quien retó a presentar una iniciativa en el Congreso que diga lo mismo que lo que proponen aquí.
«No aceptaremos el ATC en Castilla y León, el Gobierno de Juan Vicente Herrera no apoya ni acepta el almacén mientras no se rectifique sobre Garoña», remarcó Ayala, quien, después de manifestar que las políticas de Zapatero a favor de la población son dejar a «1.400 personas de Las Merindades de Burgos en la calle», precisó que «sería inexplicable» que la Comunidad acoja residuos que se generan en plantas de otras comunidades y se haya cerrado la que está en su territorio.
Joaquín Otero expresó un «rotundo no» a la forma elegida por el Gobierno para la instalación del ATC y por el fondo, donde defendió otras vías de inversión para el progreso de la Comunidad. El procurador leonesista criticó que se haya abierto un sistema de ubicación basado en la «compra de voluntades y en un quién lo quiere por un dinerillo» y pidió que se anule el procedimiento y se escuche a los expertos para elegir el sitio dónde debe estar esa instalación.
Al final, se aprobó la propuesta del PP, con el voto en contra de los socialistas, en la que se expresa la «total oposición» al almacén mientras no se revise la «caprichosa decisión» del Gobierno de cerrar la planta nuclear de Garoña.