El PSOE critica las cuentas por «incoherentes y poco rigurosas»
El Grupo Socialista en las Cortes de Castilla y León, Victorina Alonso, calificó ayer las cuentas de Sanidad para el año 2011 de «incoherentes y poco rigurosas» al ser incapaces de cubrir las necesidades asistenciales de los pacientes. Además, denunció que están «lastradas» por una deuda de 1.000 millones de euros que la Consejería debe abonar a las empresas suministradoras de materiales sanitarios.
Así de contundente se expresó tras escuchar al consejero del ramo, Francisco Javier Álvarez Guisasola, explicar el proyecto de Ley de Presupuestos de la Consejería de Sanidad para 2011 en sede parlamentaria. Es más, denunció que, pese a que las cuentas se reducen en el 1,62 por ciento, hasta los 3.452 millones, la Consejería sigue subvencionando a un centro privado -"este año con 2,14 millones, que suman 9,5 millones con los dos anteriores-". En concreto, se refirió al la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, a la que «después habrá que pagarle las camas».
Por lo que respecta a los problemas de salud que el PSOE entiende que son los más importantes para la Comunidad, la procuradora lamentó que no se haya presupuestado «un solo euro» para solucionar los problemas de las listas de espera de pruebas diagnósticas y consultas externas, que «en el pasado pleno el consejero aseguró que correspondían todas a procesos crónicos y revisiones; es mentira, sólo hay que preguntar».