zamora
La población reclusa de Mansilla cae hasta los 1.193 internos
La mayor bajada se registra en la cárcel palentina de Dueñas con 1.227 reclusos.
La población reclusa en las cárceles ubicadas en Castilla y León ha descendido en 2010 un 19,6 por ciento, hasta situarse en los 5.523 presos, según los datos facilitados por la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip). Esta disminución es mucho más pronunciada que la registrada a nivel nacional, donde de los 73.929 presos se ha pasado a los 70.814, lo que supone una caída del 4,21 por ciento.
Por provincias, la mayor población reclusa se sitúa en Palencia, donde sólo la prisión de Dueñas, la más grande de la región, cuenta con 1.271 internos, por delante de los centros de Salamanca (Topas, y CIS de Salamanca y Zamora) con 1.242 presos. Por detrás aparece la provincia de León, donde la cárcel de Mansilla de las Mulas y el CIS de León suman 1.076 presos. En Burgos son 519 los internos, 471 en Valladolid (Villanubla y Cis Valladolid) y 459 en Segovia (Perogordo y Cis Segovia). Soria, con 182 reclusos y Ávila, con 186 (Brieva), son las provincias que ocupan los últimos lugares.
A pesar de esta caída en los últimos tres años, comparando las cifras de 2012 con las de hace doce años, cuando la población reclusa en Castilla y León se situaba en 3.952 presos, el incremento ha sido de casi el 30 por ciento.
Hacinamiento
Por otra parte, el informe de Acaip también realiza un estudio sobre la tasa de hacinamiento, comparando el número de internos y de celdas, en el que los centros penitenciarios de la región presenta una media de 120,8 por ciento, tasa muy inferior a la media nacional, que se sitúa en el 170,20 por ciento. Además, Castilla y León ocupa la cuarta posición sólo por detrás de Navarra (48,01%), Murcia (118,5%) y Galicia (119,2%).
Sin embargo, en años anteriores, la asociación denunció el hacinamientos que se vivía en las cárceles de la región. En el año 2010, el número de internos llegaba a 7.210, mientras que el número de celdas habilitadas solo era de 4.469 , lo que suponía un déficit de 2.741 plazas.
Retrocediendo más allá en el tiempo, en 2005 la masificiación en las cárceles alcanzó porcentajes de hasta un 153 por ciento,
En el informe también se señala que el número absoluto de internos extranjeros es de 24.169, el 34,13 por ciento del total de población.
En Castilla y León en el período 2000-2008, la población reclusa extranjera era del 74,18 por ciento, mientras que el 25,82 se debía a internos de nacionalidad española. Estas cifras indicaban que la región contaba con la tasa más alta de presos extranjeros dentro del conjunto del sistema penintenciario español; seis de cada diez presidiarios eran extranjeros. Las cárceles con mayor número de presos de nacionalidad foránea eran la de La Moraleja, en Palencia, y la de Topas, en Salamanca, primeras también en el ranking nacional.