La Junta advierte de que no aceptará más recortes en dependencia y déficit
De Santiago-Juárez apoya a Rajoy pero está «sorprendido» con los nuevos ajustes.

De Santiago-Juárez, ayer en la rueda de prensa.
La Junta apoyó ayer las reformas del Gobierno de Mariano Rajoy y calificó de «muy realistas» los datos macroeconómicos que ha remitido a Bruselas, pero advirtió de que no aceptará ningún recorte en la atención a la dependencia ni un reparto a la carta del margen de déficit a las comunidades autónomas para este año.
Así lo manifestó el consejero portavoz, José Antonio de Santiago-Juárez, al valorar el segundo plan de reformas, donde reconoció que acogen por «sorpresa» un posible ajuste de las ayudas a la dependencia.
«El Gobierno de Castilla y León no va a aceptar ningún recorte en la dependencia», afirmó el consejero portavoz en la rueda de prensa que sigue al Consejo de Gobierno, en referencia a que el Ejecutivo plantee una reducción de casi mil millones a esas prestaciones.
Recordó que hace casi un año la Junta aprobó la nueva normativa, con el acuerdo en el Diálogo Social, y en la que se prima los servicios profesionales.
En una valoración global del nuevo cuadro macroecómico presentado el viernes tras la reunión del Consejo de Ministros, en el que el Ejecutivo reconoce que la tasa de paro no bajará del 25 por ciento hasta el año 2015, fecha de las próximas elecciones autonómicas y locales, De Santiago-Juárez reconoció que el escenario es «pesimista», pero valoró que se presenten datos «muy realistas», si bien subrayó que no se han conformado con ello y al día siguiente han hablado de trabajar para corregirlos.
El consejero portavoz declinó comentar la petición de paciencia formulada por el presidente del Gobierno, una palabra para él sacada de contexto en un mensaje más amplio, y se centró en preguntar qué habría pasado si el Gobierno no hubiera hecho reformas como la del sector financiero o la laboral.
Ya no se habla de rescate
«Qué escenario tendríamos hoy si no se hubieran aplicado esas políticas», preguntó, para recordar que ya no se habla del rescate de España. En su reflexión, incidió en que sin esas medidas España estaría intervenida y el escenario sería como en Portugal o Grecia.
Tras ese apoyo, advirtió de que, desde la lealtad, que no es «sumisión», serán «muy críticos» si se confirma un nuevo ajuste en la atención a la dependencia o se suprimen convenios sobre otras partidas finalistas a las comunidades autónomas.
«Claro que estamos preocupados», afirmó, para recordar que el 85 por ciento del gasto autonómico va a la sanidad, educación y servicios sociales. «Cualquier ajuste tiene una repercusión importante y no lo vamos a permitir», aseguró.
En esa línea, reiteró que no asumirán un reparto del nuevo margen de déficit que no sea equitativo entre las autonomías y que esa será la posición que llevará la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, al Consejo de Política Fiscal y Financiera.
«Castilla y León está cansada de que se eche la culpa de todos los males a las comunidades autónomas», avisó el consejero portavoz, quien recordó que el esfuerzo mayor para cumplir con el déficit se ha hecho por las autonomías.
Esfuerzo compartido
«El esfuerzo tiene que ser compartido», insistió, al ser preguntado sobre la iniciativa de Extremadura de plantear un déficit de acuerdo a sus necesidades.
Por último, sobre la comunicación entre el Gobierno y las comunidades, manifestó que con unos departamentos es «más fluida» que con otros y reconoció que no ha sido así con el Ministerio de Hacienda cuando han recibido con «sorpresa» las propuestas recogidas en el segundo plan de reformas.