El alcalde de Treviño no ve razón objetiva para no unirse a Álava
De Santiago-Juárez resaltó la mejora de servicios en la zona.

Los alcalde de Treviño y La Puebla de Arganzón, durante la reunión con De Santiago-Juárez.
El alcalde de Treviño (Burgos), Ignacio Portilla, aseguró ayer que tanto su municipio como La Puebla de Arganzón se encuentran en una situación administrativa «irracional y cada vez más insostenible, por lo que no hay ningún argumento objetivo en contra para nuestra integración administrativa en Álava». Tras una entrevista mantenida en Valladolid con el consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, a la que también asistió la teniente de alcalde de La Puebla, Begoña García, Portilla aseguró que el Gobierno regional debe tener responsabilidad y reconocer que existe un problema administrativo y de prestación de servicios.
«Dado que las vinculaciones administrativas de Treviño con Álava no pueden ser mayores, tenemos la esperanza de que se cumpla la ley y que nuestra integración administrativa en esta provincia sea una realidad. La prestación de servicios en Treviño y La Puebla sin el concurso de Álava es impensable y, dada nuestra situación geográfica excepcional, la Junta de Castilla y León no tiene capacidad para asumirlos», afirmó Portilla en declaraciones a Ical.
Sobre la iniciativa planteada en el Parlamento vasco para que esta Cámara eleve al Congreso de los Diputados una proposición de ley orgánica que contemple la segregación de Castilla y León, el regidor explicó que quieren dejar al margen del debate y del enfrentamiento a las instituciones autonómicas y que tenga un lugar un «debate más sosegado en Madrid, donde seguro que se analiza con mayor objetividad». Además, recordó que, según establece el ordenamiento jurídico, «debe ser el Congreso, mediante ley orgánica, el que dé solución a esta situación».
El consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, resaltó por su lado la mejora que han experimentado en los últimos años los servicios que reciben los ciudadanos de los municipios burgaleses de Treviño y La Puebla de Arganzón, en el Condado de Treviño, y explicó que situaciones como los traslados que se producen en materia sanitaria al País Vasco son habituales en los territorios limítrofes de cualquier comunidad autónoma.
Posición clara
De Santiago-Juárez, tras la reunión, recordó que en el año 1998 ya hubo un «movimiento» similar que acabó con un informe desfavorable de la Junta y con el compromiso de mejorar los servicios. «Entonces no teníamos un acuerdo con el Gobierno vasco, algo de lo que sí disponemos ahora, para mejorar la calidad de los servicios de los ciudadanos que viven en las zonas limítrofes y en los enclaves», afirmó. Además, sobre el apoyo que la propuesta de segregación de Treviño y La Puebla de Arganzón ha logrado en el Parlamento vasco, De Santiago-Juárez resaltó que las Cortes de Castilla y León ya «han fijado en varias ocasiones una posición en bloque dejando muy claro que Treviño es territorio de Castilla y León».