Sacyl cifra en un 31% el porcentaje de pacientes crónicos en la Comunidad
Dispone de 40 millones de datos clínicos sobre visitas a médicos de familia, consumo de medicamentos, aspectos de hospitalización y diagnósticos, y los tratamientos realizados
El consejero de Sanidad de la Junta, Antonio Sáez, presentó hoy en una jornada de trabajo la puesta en marcha de un programa de clasificación de la población enmarcado dentro de la Estrategia de Crónicos, que ha identificado a 296.531 personas, un 31 por ciento de la población de la Comunidad con este tipo de patologías. “Este instrumento de información de pacientes tiene una enorme utilidad para optimizar su atención, ya que este tipo de enfermo utiliza muchos más los servicios sanitarios que el resto. Con todo ello se analiza el nivel de cronicidad para mejorar el uso de los recursos disponibles y, por lo tanto, la salud de la población crónica”, explicó.
En este sentido, dijo que se trata de una de las primeras experiencias de este tipo que se llevan a cabo en España en el conjunto de las comunidades autónomas. Para ello, se han utilizado más de 40 millones de datos clínicos que incluyen todas las visitas que se realizan a los centros de salud a los médicos de familia, el consumo de medicamentos de toda la población de Castilla y León, aspectos de hospitalización y diagnósticos, y los tratamientos realizados.
“Nos falta aún la información relativa a consultas de especialistas de hospital y la utilización de urgencias, pero con los datos ya disponibles a nivel clínico construimos un entramado sobre el uso del sistema sanitario”, agregó. En este sentido, además de la población crónica se ha constado que hay 1.677.446 ciudadanos en la Comunidad, un 69,08 por ciento, “a los que se puede calificar como ciudadanos sanos que utilizan la atención médica de forma esporádica por algún proceso agudo”, señaló. Además, recordó que la frecuentación media de un ciudadano de Castilla y León en Atención Primara es de ocho visitas al año y en el grupo de pacientes más crónicos y complejos se llega a la cifra de 28 al año, mientras que en el caso de recetas prescritas es de 14,9 de media en el primer grupo y de 70 en el segundo.
El consejero indicó que esta clasificación de usuarios del sistena sanitario se realiza en función de su morbilidad en base a las patologías más prevalentes y se selecciona a aquellos que tienen necesidades y patologías similares. “De esta manera se favorece una atención integrada aplicada a la cronicidad y actuando de una manera proactiva, es decir en aquellos casos donde, por ejemplo, concurren una diabetes o una hipertensión ya evolucionada. Por lo tanto, estas situaciones requieren una intervención activa de nuestros servicios sanitarios, tanto en la identificación de esos pacientes como en el abordaje de aspectos preventivos y terapeúticos”, arguyó.
Para ello, a través del trabajo con bases de datos de Atención Primaria, Atención Especializada y Farmacia, se ha diseñado una pirámide poblacional dividida en cuatro Grupos de Riesgo Clínico (CRG). Los pacientes se dividen en el Grupo 1 como sanos no usuarios o con procesos agudos no sisgnificativos; en el Grupo 2 los pacientes con una enfermedad en estado inicial estable; en el Grupo 1 los crónicos pluripatológicos con enfermedad avanzada y estables; y en el grupo 0 los crónicos pluripatológicos estables.
Intervención proactiva
A través de esta división, se pueden planificar y definir intervenciones para determinados grupos de pacientes adecuadas a sus necesidades y nivel de riesgo. “De esta manera se ayuda a los profesionales sanitarios a intervenir de manera proactiva a sus potenciales pacientes, discrimando la carga de trabajo de cada uno y repartiéndola de la mejor forma posible. Con ello se consigue realizar un análisis integrado de todos los ámbitos y actuar en función de la relevancia clínica de cada uno de estos grupos, y se alcanza un conocimiento más profundo del perfil clínico de la población”, aseguró el consejero.
Así, para los pacientes incluidos en el grupo 0 se llevarán a cabo labores de promoción y prevención primaria con control de factores de riesgo, mientras que para aquellos que se encuentren en el grupo 1 se atenderá y controlará el proceso clínico en el marco de la Atención Primaria y se promocionará la responsabilidad de los pacientes en el cuidado de su problema de salud. La atención a las personas que se encuentren en el Grupo 2 se llevará a cabo también desde Primaria, pero con apoyos puntuales de los médicos de Atención Especializada, y se insistirá en su propia responsabilidad y en la de sus familiares para cuidar su problema de salud. Y, finalmente, aquellos pacientes incluidos en el Grupo 3 tendrán atención y control de su proceso tanto por parte de la Atención Primaria como de la Especializada, mediante la gestión de procesos y casos, con la participación de los recursos sociales en cualquiera de sus ámbitos.
Los grupos de pacientes son, pues, un sistema que permite identificar tanto el estado de salud de los individuos de una población asignada como predecir su consumo de recursos mediante la integración de toda la información clínica, caso de los contactos del paciente con el sistema sanitario, número de ingresos hospitalarios o consumo farmacéutico, entre otros factores. Cada paciente es ubicado en un único grupo excluyente de riesgo, que relaciona las características históricas, clínicas y demográficas de éste con la cantidad y el tipo de recursos sanitarios o recetas médicas que el individuo consume en un determinado periodo.
Con los 40 millones de datos clínicos registrados se sabe que el 81 por ciento de la población ha tenido al menos un contacto con el sistema sanitario público en un año. También ha permitido conocer que los pacientes incluidos en los grupos 2 y 3, el 13 por ceinto de la población castellano y leonesa es el que tiene mayor riesgo de hospitalización llegando al 58 por cientode los ingresos. En el caso de los clasificados en el Grupo 3, hay que destacar que la tasa de ingreso por cada mil habitantes es 13 veces mayor a la tasa media de Castilla y León.
La identificación de los pacientes con mayor grado de complejidad ha permitido poner en marcha estrategias e intervenciones con las que se consigue un mejor control y seguimiento de estos pacientes, realizar tratamientos preventivos proactivos, así como establecer vías de comunicación y atención compartida entre Atención Primaria y los hospitales en cada una de la zonas básicas de salud de la Comunidad. También se puede obtener información de una patología concreta , como puede ser la cardiopatía isquémica crónica, diabetes y EPOC, o de varias patologías asociadas en el caso de diabetes, obesidad e hipertensión. Todas ellas están clasificadas según el estadio, gravedad y complejidad de la enfermedad, permitiendo diseñar una estrategia específica por proceso.