Unanimidas en las propuestas votadas
El Partido Popular consigue que siete de cada diez de sus iniciativas en las Cortes se hayan aprobado por unanimidad de la Cámara, porque no se han hecho excesos y se gobierna desde la moderación.

El procurador del PP Juan José Sanz Vitorio hace el gesto de la victoria durante el pleno de las Cortes de Castilla y León.
Siete de cada diez iniciativas del Grupo Popular debatidas durante este año en las Cortes de Castilla y León se aprobó por unanimidad de la Cámara, algunas con demandas al Gobierno de Mariano Rajoy y otras destinadas a la Junta de Castilla y León. De manera que la formación mayoritaria que gobierna la Comunidad estuvo arropada y no se quedó en soledad parlamentaria como le ocurre al PP en el Congreso. El pleno acogió cuatro de cada diez propuestas de la oposición socialista, pero la mayoría sirvió para fijar una posición de Comunidad, como en financiación autonómica, Política Agrícola Común, minería o entidades locales.
El grupo mayoritario llevó al plenario 13 proposiciones no de ley, ocho recibidas por unanimidad de los parlamentarios y cinco con la abstención de alguno de los grupos de la oposición. La bancada socialista presentó 57 iniciativas en los plenos celebrados en este año —34 proposiciones no de ley y 23 mociones— con el resultado de ocho aprobadas, de ellas siete por unanimidad, además otras cuatro obtuvieron un respaldo a algunos de sus puntos.
Además, las leyes remitidas por el Ejecutivo de Juan Vicente Herrera contaron con el apoyo de uno u otro grupo de la oposición, caso de los textos de Ordenación, Servicios y Gobierno del Territorio; Instituciones propias de la Comunidad; Estímulo a la creación de empresas; Integración de inmigrantes y Ciudadanía en el exterior. Fuera del consenso sólo quedó una ley, la de Pesca de Castilla y León, que salió del Hemiciclo con los votos del PP. Por el contrario, hubo unanimidad en la ley de Igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad.
Sin embargo, la mayoría del PP ha mantenido un apoyo cerrado a la reforma de las pensiones y a la Lomce —proyectos del Gobierno central—, y a la Agenda de la Población de la Junta. En el primer caso, tumbó las cinco proposiciones no de ley de los socialistas para pedir al Gobierno su retirada. En el segundo, desestimó cualquier solicitud de la oposición a la política demográfica. Los grupos Socialista y Mixto negaron su aval al pacto sanitario, medidas ‘estrella’ de la Consejería de Sanidad.
El portavoz del Grupo Popular, Carlos Fernández Carriedo, y la viceportavoz del Grupo Socialista, Ana Redondo, coinciden en que el diálogo es un valor de Castilla y León y apuntan al consenso con el que se han aprobado las distintas reformas del Estatuto de Autonomía y al marco del Diálogo Social (Junta, sindicatos y patronal), recogido en la carta autonómica de autogobierno. «La cultura de acuerdo existe y no se ha tenido que construir por la crisis», afirma el popular. «Con el consenso se pretende mejorar la vida de los ciudadanos», dice la socialista.
Entre las razones que ve el popular para que las propuestas de su grupo se hayan recogido por unanimidad en la mayoría de los casos, está que Castilla y León no ha hecho excesos, se gobierna desde la moderación.