El exalcalde, implicado por dar licencias y empadronar a irregulares

José Luis Sanz Ferrero tomó posesión como alcalde en 2010.
«Estoy súper tranquilo», fue la respuesta del exalcalde de Aldeamayor de San Martín, José Luis Sanz Ferrero, cuando este periódico se puso en contacto con él tras conocer su imputación por su presunta relación con un grupo de delincuencia organizado dedicado a diversas actividades criminales que van desde el robo a la receptación de grandes cantidades de metales o maquinaria, hasta la extorsión, el blanqueo de capitales y el tráfico de drogas.
Al parecer, según fuentes de la Guardia Civil, el exalcalde se encargaría de dar cobertura a los trámites administrativos de la banda como autorizaciones, licencias e incluso empadronamientos a compatriotas rumanos, algunos de ellos «captados mediante el engaño en el país de origen» y otras, «valiéndose de su si-tuación precaria», y que llegaban a España de manera irregular.
Los ‘cabecillas’, dueños del Centro de Recuperación de Metales y otras empresas relacionadas con el sector, eran muy conocidos en el municipio. Desde el principio se integraron con los habitantes de la localidad, a quienes se ganaron con varias aportaciones económicas para el desarrollo de las fiestas de Aldeamayor de San Martín y de eventos locales e, incluso, generando puestos de trabajo para los residentes en la localidad.
Sanz Ferrero manifestó en todo momento su intención de no hacer ningún tipo de declaración sobre el tema por el que se le imputa y ni siquiera se prestó a defenderse: «No voy a decir nada hasta que no hable con mi abogado», dijo tajante. Pese a ello, reiteró estar tranquilo y se definió como «una persona íntegra». «Ya hablaré cuando tenga que hablar», sentenció.
El exalcalde imputado entró en la política municipal con Luis María Gómez, con el que fue concejal del Partido Popular y su mano derecha, hasta que en 2004 abandonó la formación política para encabezar la candidatura de Unidad Regionalista de Castilla y León (URCL). Con esta formación ocupó la alcaldía en 2006-2007 y 2010-2011, merced a sucesivos pactos con sus ex compañeros del PP.
Por su parte, el actual regidor de Aldeamayor de San Martín, el socialista Bernardo Sanz Manso, no quiso entrar a valorar la situación de su predecesor, pero ayer por la mañana mismo estuvo hablando con funcionarios del Ayuntamiento para conocer de primera mano el movimiento de trámites o autorizaciones en los que estuviesen implicados los cabecillas de la banda.
Sanz Manso se limitó a decir que «han sido varios los vecinos» del municipio los que «han denunciando» en reiteradas ocasiones a los propietarios del Centro de Recuperación de Metales, la empresa que tenían los ahora detenidos en el polígono industrial El Brizo, de la localidad, «por realizar actividades no autorizadas».
Según el actual regidor, los cabecillas de la banda, dos hermanos de nacionalidad rumana de 30 y 34 años, eran muy conocidos en el pueblo «por varios problemas en bares y por peleas». Aunque no quiso relacionarlo con los detenidos, recordó que en el municipio han sufrido varios robos como 11.000 metros de cable, tapas de alcantarillado y alumbrado, herramientas y transformadores.