Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

La andanada Pedro Vicente

El mismo día en que se conoció que León ha contabilizado el pasado enero otros 658 demandantes de empleo, cerca de un centenar de trabajadores de Everest pusieron rumbo hacia Valladolid en su lucha por evitar ese mismo destino. Concentrados en la tarde de ayer ante las Cortes de Castilla y León, hicieron visible la amenaza que pende sobre sus puestos de trabajo, exigiendo el máximo compromiso de la Junta para garantizar la continuidad de la empresa.

Adelantándose a una posterior pregunta del socialista Fernández Cardo, el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, se comprometió a gestionar una ayuda europea por importe de tres millones de euros que palíe la grave situación de Everest mientras se busca una solución estable. Herrera asumió dicho compromiso mientras contestaba al leonesista Alejandro Valderas, quién, basándose en los datos de la EPA de 2014, había preguntado al presidente de la Junta por las «enormes diferencias» sobre la evolución del empleo en Valladolid y León.

Como suele ser harto frecuente en el toma y daca parlamentario entre gobierno y oposición, Valderas y Herrera eligieron las cifras que más les convenían para llegar a conclusiones completamente dispares. El sombrío panorama dibujado por el leonesista, que acusa a la Junta de «apoyar descaradamente a las empresas de Valladolid», nada tiene que ver con la percepción del presidente, según la cual León y Burgos han sido las dos únicas provincias de la comunidad donde se ha producido el «circulo virtuoso» del mercado de empleo. En el fragor del debate Valderas aludió al trato dado a Campofrío, incurriendo en el fatal error de confundir al Ballvé que preside la multinacional burgalesa con el Vallvé que en su día fue consejero de la Junta, lapsus que sin duda minó su credibilidad.

El ambiente subió de tono llegado el turno de Fernández Cardo, quién achacó a la Junta su falta de compromiso con Everest desde que la empresa entró en dificultades. En mitad de su rifirrafe con el consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, los representantes de los trabajadores prorrumpieron desde la tribuna el grito de «Salvemos Everest, sí se puede», ante lo cual la presidenta de la Cámara ordenó su desalojo. En su último turno, el consejero Villanueva no ahorró reproches a los actuales gestores de la empresa, a los que acusó de solicitar ayuda a la Junta sin dar a conocer la identidad de los inversores dispuestos a hacerse cargo de la misma.

Discrepancia total, como no podía ser de otra, entre Valderas y el consejero Silván sobre la situación de la tristemente célebre cantera de Catisa. Valderas denunció que, pese a la absoluta carencia de permisos, la cantera sigue activa mientras la Junta sigue mirando hacia otro lado, lo que el consejero rebatió con el argumento del expediente sancionador que ha concluido con una multa de 240.000 euros.

El pleno había comenzado con una pregunta de la portavoz socialista, Ana Redondo, sobre el colapso en los servicios de urgencia de hospitales y centros de Salud, calificación, la de colapso, que el presidente de la Junta rechazó. «Piove, porco governo» y si no llueve también, llegó a decir Herrera. Y lo dijo mientras fuera de las Cortes los trabajadores de Everest capeaban, arropados con banderas leonesas, la fría lluvia de la desapacible tarde vallisoletana.

tracking