El plan del águila imperial logra triplicar la población y que llegue a más provincias
Las 70 parejas actuales se sitúan en Ávila, Salamanca, Segovia y Valladolid.
El águila imperial ibérica, el ave en peligro de extinción más emblemática de España, ha recuperado terreno en Castilla y León, triplicando el número de parejas, y se ha extendido, desde Ávila y Segovia, a parajes de las provincias de Valladolid y Salamanca.
Gracias a un plan de recuperación, del que ayer dio cuenta el director general del Medio Natural de la Junta de Castilla y León, José Ángel Arranz, el águila imperial ha triplicado el número de parejas hasta las 70 que hay actualmente en esta comunidad y llegó a la provincia de Valladolid, en 2009, y a la de Salamanca, donde ha criado por primera vez en 2015, desde sus orígenes en la Sierra de Guadarrama y en las estribaciones próximas al Alberche.
El Plan de Recuperación del Águila Imperial Ibérica en Castilla y León se puso en marcha en 2003, cuando se contabilizaban 22 parejas de esta especie que está considerada como la rapaz española más amenazada y cuya distribución actual se circunscribe al cuadrante suroccidental de la península.
A los dos años de ponerse en marcha el plan ya se habían logrado dos nuevas parejas, un objetivo que se tenía previsto alcanzar en 2009, y en 2011 se duplica y se sobrepasa ampliamente el ámbito de su aplicación, hasta llegar a las 70 parejas, con 91 pollos volados.
Inicios
Al inicio de la puesta en marcha del plan el área de distribución correspondía exclusivamente a las provincias de Segovia y Ávila, pero actualmente ocupa en la comunidad autónoma setenta territorios, veintiséis más que el objetivo fijado inicialmente.
Se ha extendido después a las provincias de Valladolid, donde hay doce parejas establecidas, y más recientemente a la de Salamanca, donde hay una, aunque el director general del Medio Natural advirtió que existen datos de su presencia en Zamora.
Castilla y León presenta la productividad más alta de España en número de pollos por año y nido, 1,3, a pesar de ser el territorio más septentrional.