Fuego graneado sobre Juan Vicente Herrera
L a criba aplicada por el grupo popular en la comisión de la «trama eólica», donde han sido rechazadas más de un centenar de comparecencias, proporcionó ayer todo un arsenal a la oposición para cuestionar la postura de Juan Vicente Herrera frente a los casos de presunta corrupción política que planean sobre la gestión del gobierno de la Comunidad. Tres de las cuatro preguntas dirigidas al presidente de la Junta giraron en torno a ese mismo eje, todas ellas con duros reproches ante lo que se considera una actitud obstruccionista para impedir que se llegue al fondo de los asuntos investigados, que, en el caso de dicha comisión, incluyen las truculentas compras del edificio llamado «Perla Negra» y los terrenos del inexistente parque empresarial de Portillo.
Abrió fuego el socialista Luis Tudanca, quien tiró por elevación e hizo inventario de episodios pasados y presentes, calificando de «saqueo de dimensiones gigantescas» el que supone lo gastado en proyectos como el Hospital de Burgos, la Ciudad del Medio Ambiente y los investigados en la comisión eólica. Ello después de haber aludido a la responsabilidad política «in eligendo» e «in vigilando» admitida por Esperanza Aguirre para argumentar su reciente dimisión.
Herrera, que considera acreditado su «rechazo absoluto a todo tipo de corrupción política y económica», defendió como flexible y razonable la actitud del grupo popular en la comisión, acusando a Tudanca de tender una cortina de humo y de pretender un «juicio sumarísimo al PP de Castilla y León».
La ofensiva socialista tuvo su estrambote en una posterior intervención de la procuradora Ana Sánchez, que utilizó su turno en una pregunta sobre el sector lácteo para pedir «in voce» la comparecencia del presidente de la Junta ante la comisión de la trama eólica. «Ni la Junta ni el presidente se han negado ha comparecer, han sido ustedes muy torpes», replicó Herrera.
El encontronazo entre los socialistas y el presidente de la Junta se daba por descontado, lo mismo que el producido con el procurador de IU, José Sarrión, quién lamentó el veto del PP a las comparecencias de la Delegada de la Agencia Tributaria, Georgina de la Lastra, y los ex diputados Federico Trillo, Vicente Martínez Pujalte y Ana Torme.
Lo realmente novedoso es que el portavoz de Ciudadanos, Luis Fuentes, por una vez no contemporizó como suele y no anduvo a la zaga en sus reproches al presidente de la Junta. »Se esconden al mas puro estilo valenciano», le espetó Fuentes a Herrera momentos después de haber citado a Rita Barberá. Ante lo que el presidente, lejos de templar gaitas, contraatacó acusando a Ciudadanos de haber actuado en connivencia con el PSOE en la comisión parlamentaria de los ERES de Andalucía. El tiempo dirá si estamos ante un desencuentro pasajero o es que Fuentes y los suyos han decidido empezar a marcar distancias con el PP.
En medio de todo ese fuego graneado la pregunta del portavoz de Podemos, Pablo Fernández, sobre los criterios a utilizar para fijar el «suelo social» de gasto fue para Herrera casi un respiro.