La ex consejera renuncia a ser juzgada en el TSJ por aforada
Herrera pide a Interior que investigue la filtración del atestado.

La ya ex vicepresidenta escucha emocionada el discurso de Herrera, ayer. EFE
efe | valladolid
La exvicepresidenta de la Junta y procuradora del PP por Zamora en las Cortes de Castilla y León, Rosa Valdeón, transmitió al presidente autonómico, Juan Vicente Herrera, que va a renunciar a que su caso de alcoholemia al volante sea juzgado por el Tribunal Superior de Justicia de esta Comunidad.
«No va a ampararse en su condición de aforada», anunció Herrera ante la propia Valdeón en el acto de toma de posesión de los sucesores en las responsabilidades que tenía en la Junta de Castilla y León antes de su dimisión del pasado sábado, la Vicepresidencia, la Consejería de Empleo y la Portavocía.
Herrera informó de que Valdeón y su abogado se personaron ayer en el Juzgado de Toro (Zamora) para acceder al atestado de la Guardia Civil, pero que la autoridad judicial todavía no lo tenía, por lo que ha denunciado la «absoluta indefensión» de su colaboradora.
Por otra parte, el presidente de la Junta de Castilla y León pidió al Ministerio del Interior que abra una investigación para conocer quién es «el desleal» que ha filtrado a la prensa el contenido del atestado del accidente y el caso de alcoholemia de la expresidenta Rosa Valdeón.
Herrera descartó que esta filtración haya podido tener como autor a alguna persona vinculada al Instituto Armado y, sin dar nombres, criticó a aquellos que en las últimas horas «han hecho alarde público y privado» de que tenían el contenido del atestado, lo que enmarcó en una campaña para que Valdeón sufra «daño moral y hostigamiento».
En opinión de Herrera, esta investigación que ha demandado tanto al Ministerio como a la Delegación del Gobierno debe concluir con el descubrimiento de los «desleales».
El presidente no aclaró qué juzgado se encargará finalmente de tramitar el atestado y determinar qué delito o delitos pueden imputarse a Valdeón, ya que el roce con el camión que desencadenó los acontecimientos posteriores se produjo en la provincia de Ávila y el control de alcoholemia en el que triplicó la tasa permitida se realizó ya en la provincia de Zamora.