Astudillo celebra su toro enmaromado sin incidentes
efe | palencia
El municipio palentino de Astudillo celebró ayer una nueva edición de su tradición del toro enmaromado, que recorrió las calles de la localidad en el marco de las fiestas de Santa Cruz sin que se produjeran incidentes.
El alcalde de Astudillo, Luis Santos, aseguró que «nunca había habido tanta gente» en este espectáculo en el que los jóvenes del pueblo guían al toro, atado con sogas en los cuernos, por las calles de la localidad, y que en esta ocasión duró unos cincuenta minutos y se desarrolló con «absoluta normalidad».
Santos aseguró que el astado, que salió a las cinco de la tarde de la plaza de toros, fue «muy bien» durante todo el recorrido por las calles del pueblo, que no se produjeron tirones de la maroma y que la gente aplaudió en numerosas ocasiones.
En este sentido, el alcalde explicó que el toro no tiene un recorrido fijo para evitar tirones y que la cuerda que va atada a sus cuernos no pretende conducir al animal por sitios concretos sino que es «un elemento de defensa» que se utiliza sólo si el toro arremete contra alguna persona.
«Al animal no se le toca para nada y una vez realizado el recorrido se le devuelve a los chiqueros sin ningún daño», explicó el alcalde «sorprendido» por el alcance y la polémica que tiene esta celebración en los últimos años. De hecho el Ayuntamiento ha tenido que asumir numerosas sanciones económicas por la celebración de este espectáculo hasta que la Junta de Castilla y León lo legalizó en 2014.
Sin embargo, esta legalidad fue anulada por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León a finales de 2016 en virtud de la demanda presentada por la Asociación Nacional para la Protección y el Bienestar de los Animales ANPBA y que recurrió el Gobierno regional ante el Tribunal Supremo, que aún no se ha pronunciado al respecto. En este sentido el alcalde explicó que, a la espera de que el Supremo se pronuncie, la Junta de Castilla y León ha concedido autorización para que se celebrara este año ya que no había ningún «impedimento legal».