ESTATUTO DE AUTONOMÍA
Clemente defiende a Castilla y León como comunidad leal a España y al Estado
La presidenta de las Cortes recuerda en una conferencia en Burgos que la Constitución fue aprobada con un 88 por ciento de apoyo

La presidenta de las Cortes, Silvia Clemente, durante la conferencia que pronunció en Burgos.
La presidenta de las Cortes de Castilla y León, Silvia Clemente, ha defendido a esta comunidad autónoma como "leal al Estado español y al Estado de Derecho", durante una conferencia que ha pronunciado en la Universidad de Burgos con motivo del 35º aniversario de su Estatuto de Autonomía.
Clemente ha contrapuesto esta lealtad con la postura de "otras comunidades que no son leales al Estado español y al Estado de Derecho y tienen vocación de desintegración y separación que no les corresponde". En este sentido, ha recordado que el artículo 2 de la Constitución habla de la unidad y soberanía del pueblo español "no fragmentado en comunidades autónomas" e insistido en que la Constitución fue aprobada con un 88 por ciento de apoyo y todos los españoles con derecho a voto pudieron ejercerlo. Por esta razón, ha afirmado que si alguien quiere cambiar la Constitución también deben votar todos los españoles y "no una parte como defienden algunos en Cataluña que también se han inventado el derecho a la autodeterminación".
La presidenta de las Cortes de Castilla y León ha destacado que esa lealtad se produce pese a que fue la última comunidad autónoma que se constituyó en España, y ha reconocido que "lo hizo con ciertas dificultades". De hecho, ha recordado que Burgos y León tuvieron muchas reticencias y la postura de Segovia era tan contraria que se tuvo que incorporar por una Ley Orgánica que declaró el interés nacional de esa integración en Castilla y León.
En su opinión, tanto la Constitución como el Estatuto de Autonomía de Castilla y León, incluidas sus reformas, han dado buenos resultados y permitido avanzar a la comunidad en las últimas décadas en "libertad, justicia, democracia y pluralismo político". Para Clemente, sin la autonomía no se habría logrado que Castilla y León alcanzara su actual nivel, como un sistema educativo valorado por la OCDE como el primero de Europa, igual que su sistema de servicios sociales y atención a la dependencia.