LUIS FUENTES NUEVO PRESIDENTE DE LAS CORTES DE CASTILLA Y LEÓN
«El Gobierno será absolutamente estable mientras se cumpla el acuerdo»

Luis Fuentes, sentado en el sillón de presidente de las Cortes de Castilla y León. MIRIAM CHACÓN
V. ANDRÉS | VALLADOLID
Luis Fuentes (Salamanca, 1960) aterriza en la Presidencia de las Cortes con el objetivo de imprimir un perfil de acuerdo y consenso en el parlamento autonómico. Convocará el miércoles la mesa de las Cortes para preparar la investidura de la Junta.
—Firmado el acuerdo con el PP de cien medidas de Gobierno que ahora se culmina con el reparto de consejerías, ¿prevé que se pueda mantener en toda la legislatura, puede peligrar o no ser estable?
—Nosotros hemos firmado un acuerdo de Gobierno y mientras se vaya cumpliendo el Gobierno será absolutamente estable. Tanto en el Partido Popular como en Ciudadanos somos lo suficientemente leales en aquello que firmamos para llevarlo a la práctica. No cabe ninguna duda de que tendremos un Gobierno estable en los próximos cuatro años.
—El pacto PP-Cs contrapone lo prometido en campaña por su partido y su candidato, Francisco Igea, de que habría un cambio político y se acabaría con 32 años de los populares.
—Es exactamente lo que dijimos en campaña electoral. Nosotros vamos a propiciar un cambio y un cambio radical en Castilla y León. En los últimos 28 años, había gobernado el PP con mayorías absolutas, nosotros vamos a influir radicalmente en las políticas que se van a desarrollar aquí. Esos cien puntos programáticos que han firmado Ciudadanos y el PP, son cien puntos del programa de Ciudadanos. No es que vayamos a aceptar el programa del PP, es un programa de Ciudadanos el que vamos a implementar en los próximos cuatros años. Eso es un cambio radical de lo que se ha hecho hasta ahora.
—Luis Garicano ha dudado de que se produzca un cambio con quien lleva más de tres décadas en la Junta de Castilla y León.
—Yo respeto las opiniones de mis compañeros de ejecutiva, pero déjeme expresar que no la comparto. El cambio no lo van a propiciar ni el PP, que haya estado tanto tiempo en el Gobierno, ni el PSOE, con las directrices que les está marcando el señor Sánchez. El cambio real le va a propiciar Ciudadanos entrando en las instituciones para hacer las políticas que hemos prometido en la campaña electoral.
—Para que se note el cambio tendrán que tener peso en el futuro Gobierno de coalición, incluso Igea pidió que fuera paritario.
—Creo que no es necesario. Tenemos que tener un peso específico dentro de ese Gobierno, pero no tiene porque ser del cincuenta por ciento. La representación que tenemos es la que es, la que nos han dado nuestros electores a cada uno de nosotros. No es importante que haya una paridad exacta en el reparto de carteras, sino que las políticas que se han pactado en todas las áreas se lleven a cabo. No le cabe la menor duda a nadie que las propuestas que hemos hecho en educación, servicios sociales, cultura, empleo o economía, aunque no llevemos nosotros esas carteras, se van a llevar a la práctica porque es un acuerdo al que hemos llegado, sea el titular de Ciudadanos o del PP.
—Hace cuatro años usted firmó un acuerdo para la investidura de Juan Vicente Herrera con puntos hoy incumplidos, ¿qué les hace confiar en que en esta ocasión no será así?
—Es fácil. Hace cuatro años nosotros firmamos un acuerdo de investidura pero el PP tenía una mayoría de facto, tenía 42 de 84. No era necesario nuestra participación para tener el Gobierno, podía haber buscado apoyo en otro partido, como UPL. Conseguimos llegar a un acuerdo, creemos que un buen acuerdo de investidura. Vimos que el cien por cien de los acuerdos que firmamos no se llegaron a la práctica, por ejemplo el tema de los aforamientos porque no teníamos la mayoría suficiente para hacerle cambiar. En este caso sí tenemos esa mayoría y sí que podremos eliminar los aforamientos.
—Van a proponer en los primeros meses de la Legislatura una reforma del Estatuto para suprimir todos los aforamientos.
—En las primeras semanas de la Legislatura, el Grupo de Ciudadanos propondrá la eliminación de los aforamientos, con el apoyo del PP porque se necesita un tercio, y ha firmado el acuerdo.
—Durante la pasada legislatura usted eligió la regeneración como una de las prioridades en su discurso de oposición y en sus preguntas al presidente de la Junta y de nuevo ese es un bloque esencial en el documento de cien medidas que acaban de firmar, ¿se han pasado ya líneas rojas en sus objetivos tras los últimos acuerdos municipales y provinciales conocidos estos días?
—No creo que se hayan sobrepasado ninguna de las líneas rojas que nos marcamos ni aquí ni en el Comité Ejecutivo Nacional. Pusimos 18 puntos para empezar a hablar con el PP. Se ha cumplido la literalidad.
—¿Cree que los ciudadanos van a comprender que una persona con tres concejales sea el alcalde de un ayuntamiento (Palencia) o con un diputado presida una diputación (Zamora)?
—Nuestra democracia es representativa, el que concita mayores apoyos es aquel que gobierna, tenga tres, uno o tenga 29. En este caso, los ciudadanos lo que tienen que ver no es si tienes tres, seis o 29, sino las políticas que se van a llevar a cabo. Nosotros decimos que dentro de cuatro años se darán cuenta de que en las instituciones en las que tenemos nosotros la responsabilidad de gobernar se va a notar el cambio que va a propiciar Ciudadanos.
—Los pactos con el Partido Popular, acompañados de Vox en algunos casos, ¿pasarán factura a su partido?
—Nosotros creemos que los acuerdos que estamos teniendo hasta ahora con el Partido Popular son muy buenos para los ciudadanos. No solo no creo que nos vayan a pasar factura, sino que cuando los llevemos a la práctica dentro de cuatro años los ciudadanos verán que han sido muy buenos también para ellos.
—El veto al PSOE y a la investidura de Pedro Sánchez, ¿se tiene que mantener?
—Al cien por cien. Soy una de las personas que ha apoyado firmemente esa postura de que no podemos pactar con el PSOE de Sánchez.
—Es el mismo que en Castilla y León con Luis Tudanca
—Realmente quien más apoyo a Sánchez para su elección como secretario general fue el PSOE de Castilla y León, que está en la estructura. El señor Puente y el señor Tudanca fueron dos de los grandes apoyos de Sánchez para su elección.
—Si en las próximas semanas se produce una investidura fallida de Sánchez, ¿la presión sobre Ciudadanos les podría llevar a plantearse la abstención?
—Tenemos un compromiso no con nuestros afiliados, no con el Comité Ejecutivo, sino con los ciudadanos. Nosotros cuando nos presentamos a las elecciones generales dijimos que no íbamos a investir a Pedro Sánchez. Todas las personas que nos han votado, casi esos cuatro millones, sabían perfectamente que nosotros no íbamos a investir a Pedro Sánchez. Nosotros no podemos fallar, ni por supuesto engañar a aquellos que nos han votado con las condiciones que les planteamos cuando nos presentamos a las elecciones.
—Desde el punto de vista personal, ¿cómo se sintió cuando planteó en su discurso inaugural de la Legislatura que es ‘tiempo de cambio’ y escuchó las risas en la bancada socialista?
—El portavoz del Grupo Socialista se comportó. No era un debate partidista. Cuando estás allí arriba, leyendo un discurso institucional, intentando trasmitir qué es lo que quería para los próximos años, no te fijas en esas pequeñeces, ni que te están abucheando, ni en las caras de las personas, sino que ves el conjunto. Hombre, te da un poquitín. Estabámos preparados. El PSOE había anunciado que no estaba muy de acuerdo con el nombramiento. Lo aceptamos como los rifi rafes de la política. Deberíamos plantear la diferenciación del debate del día a día del parlamentarismo de los actos institucionales.
—Ciudadanos propone la supresión de lo que llaman chiringitos, ¿incluyen a la Fundación Villalar en ese calificativo? ¿Es partidario de que se mantenga?
—En las conversaciones con el PP se ha puesto encima de la mesa que la Fundación Villalar tal y como está diseñada actualmente no tiene sentido. Una fundación que se planteó única y exclusivamente para organizar el Día de la Comunidad no tiene ningún sentido tal y como está. De hecho, si al final mantenemos una estructura para organizar la fiesta, no es necesaria una fundación.
—Será suprimida entonces.
—No lo sé si será suprimida o le daremos una vuelta para que no sea lo que es actualmente.