Sólo los productos más ecológicos tendrán la marca del Camino
La marca de calidad común que están buscando las ocho comunidades autónomas por las que pasa el Camino de Santiago -entre ellas Castilla y León-, y que se llamará Tradición del Camino, primará los productos agroalimentarios que además de contar con garantías de calidad aseguren que durante su elaboración se ha cuidado el medio ambiente. Así se recoge en el proyecto Realite, que junto a Tradición del Camino conforma el programa europeo Interreg III. Con un presupuesto de seis millones de euros, persiguen una sola marca de garantía para todos los productos artesanos agroalimentarios de calidad de las regiones del Camino de Santiago y la zona del Pirineo. El director del Instituto de Calidad Agroalimentaria, David Isasi, explicó ayer los detalles de esta iniciativa -en la que participa la Asociación de Elaboradores de Alimentos Artesanos de La Rioja (ARTESAR), avalada por el Gobierno- a los pequeños productores de la comunidad, que serán una parte importante en su puesta en marcha. De hecho, el secretario de ARTESAR, Pablo Soto, explicó que se pretende «unir a los pequeños productores artesanos que elaboran sus productos de forma tradicional para intercambiar conocimientos y experiencias», y también vender bajo la misma marca «productos agroalimentarios elaborados bajo parámetros y calidades similares de todos los rincones de Europa». Para ello, se han diseñado dos proyectos paralelos. La asociación quiere que sean «herramienta de desarrollo calidad y vida de las regiones que los promueven». Realite propone «aprovechar la imagen de calidad del espacio pirenaico para fomentar la comercialización y elaboración de productos de calidad que respeten el medio ambiente». Isasi explicó que «ya se ha presentado una primera solicitud a nivel europeo por parte de los artesanos riojanos, avalados por el Gobierno de La Rioja, y de productores de comunidades implicadas». Objetivos Tiene cinco objetivos: organizar una pequeña red de productores artesanos de regiones pirenaicas; mejorar los conocimientos técnicos y la distribución; el acceso a los consumidores; reforzar los procedimientos de calidad en la red, y por último desarrollar la promoción y comercialización de los productos de la zona. El segundo proyecto es Tradición del Camino, en el que participan las ocho comunidades autónomas por las que pasa el Camino de Santiago junto con regiones de Francia y Portugal.