Mañueco defiende sus reuniones con Sánchez y García Gallardo se lo echa en cara
«Así no será presidente más»
El presidente de la Junta acusa al portavoz de Vox de renunciar a sus «principios»

Alfonso Fernández Mañueco escucha a Juan García Gallardo. nacho gallego
El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, defendió hoy sus reuniones con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y aseguró que lo volverá a hacer “las veces que sea necesario” por Castilla y León y sus gentes, mientras el portavoz de Vox, Juan García-Gallardo, le avisó de que si no renuncia a todo lo que propone la izquierda no volverá a presidir la Comunidad. En la sesión de control al Ejecutivo del pleno de las Cortes, García-Gallardo preguntó al presidente qué pretendía “construir” de la mano del PSOE y el Gobierno de Sánchez, tras la reunión del pasado 22 de noviembre en La Moncloa, por lo que Fernández Mañueco le respondió que lo mismo que cuando él era vicepresidente y le reprochó haber cambiado y renunciado a “principios”. “Usted no es creíble”, dijo. “Qué pereza. Se repite usted más que un disco rallado”, le espetó García-Gallardo, quien le afeó sus “frases huecas”. En su primer turno, el portavoz de Vox había ironizado con que el presidente y el portavoz socialista, Luis Tudanca, habían estado compitiendo en su ‘cara a cara’ por ver quien era “más progre” de los dos. Esto le sirvió para advertir a Fernández Mañueco que no se puede ser “antisanchista” por las mañanas y por las tardes ir a La Moncloa a pedirle “migajas” o “acuerdos” a Sánchez, ya que remarcó que no se puede uno “fiar nunca” de la palabra del PSOE. Sin embargo, el presidente de la Junta aseguró que las palabras de García-Gallardo demostraban su “falta de razones” y de “memoria” porque le recordó que había acudido a reunirse con Sánchez en julio de 2022, cuando él era vicepresidente, “y no le pareció mal”. Entonces, recordó, al igual que ahora, fue a reivindicar las infraestructuras para Castilla y León, para defender la automoción, así como al campo con el “mismo espíritu reivindicativo” que ahora. “Con el PSOE no hay nada que negociar”, le dijo tres veces seguidas García-Gallardo para preguntarle a continuación: “¿le ha quedado claro?”. Además, le advirtió de que existe una “urgencia nacional” por lo que le instó a salir a la calle, bajarse del coche oficial y hablar con la gente corriente, que señaló no tiene otra prioridad que echar al gobierno que les está “arruinando” y quitando la libertad, sobre todo, a los ciudadanos de la “España olvidada”. Además, el portavoz de Vox aludió a la Intermunicipal de este fin de semana en Valladolid, que calificó de “aquelarre”, para precisarle a la secretaria general del PP, Cuca Gamarra, que el PSOE afectado por la «corrupción” es al que ellos “blindan” con sus pactos para nombrar presidente del Tribunal Constitucional, para renovar el gobierno de los jueces o para formar gobierno en la Comisión Europea. Así censuró el pacto de ‘populares’ y socialistas que ha hecho a Teresa Ribera vicepresidenta. De esta forma, ante el “optimismo” y las palabras del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, sobre la continuidad de Fernández Mañueco, le advirtió al presidente que para volver a serlo tendrá que dejar fuera de sus políticas el impuesto de Patrimonio, el impuesto que grava la vivienda de los jóvenes, la ideología de género, la Agenda 2030 o las medidas sobre memoria histórica, la apertura de fronteras y la promoción del aborto. “Si no deja fuera todo lo que propone la izquierda, tarde o temprano, el que va a estar fuera es usted». Finalmente, el presidente de la Junta se preguntó quién ha cambiado para dejar claro “de una vez por todas” que Vox y García-Gallardo no abandonó el Gobierno por sus “principios” sino porque le obligaron.