Mañueco confía su gobierno a un equipo experto para afrontar los retos de CyL
Refuerza al leonés Suárez-Quiñones y le encarga Industria, Universidades, Empleo y Comercio

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, comparece ayer en rueda de prensa para anunciar su gobierno.
El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ha apostado en su nuevo gobierno por un equipo experimentado para hacer frente a los retos de futuro de la comunidad autónoma. En su Ejecutivo, refuerza la figura del leonés Juan Carlos Suárez-Quiñones, al que ha encargado la consejería de Industria, Universidades, Empleo y Comercio, mantiene en su núcleo duro a Carriedo y eleva a vicepresidenta a Isabel Blanco.
Mañueco, que afronta su tercer mandato consecutivo al frente de la Junta y la segunda vez que gobierna junto con el partido de Abascal, tendrá como vicepresidente primero a Carlos Pollán, hasta ahora portavoz parlamentario de Vox y expresidente las Cortes. Pollán será además consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, una de las tres consejerías que le corresponde a su formación en virtud del pacto suscrito entre PP y Vox.
La Vicepresidencia segunda es para Isabel Blanco, que ya era en la práctica la «número dos» y consejera de Familia en el último gobierno. Ahora, pese a no tener cartera, pasará a gestionar las competencias de Vivienda y Ordenación del Territorio, Igualdad de Oportunidades, Despoblación y Protección Civil, que estaban en varios departamentos.
Fernández Mañueco cambia de departamento al leonés Juan Carlos Suárez-Quiñones que continúa en el Ejecutivo, al que se incorporó en 2015, pero ahora será titular de Industria, Universidades, Empleo y Comercio, un área vital. Con ello, la vallisoletana María González Corral, que deja Agricultura y Ganadería, se convertirá en consejera de Medio Ambiente y Energía, consejería de nueva creación.
Otros tres miembros de la Junta se mantienen en sus cargos. Es el caso del palentino Carlos Fernández Carriedo, que seguirá como consejero de Economía y Hacienda, que ejerce desde 2019, cargo que compatibilizará con la Portavocía que ejerce desde 2021. También repite Luis Miguel González Gago como consejero de la Presidencia. Alejandro Vázquez se mantiene como responsable de Sanidad, si bien suma ahora Bienestar Social.
La procuradora del PP por Valladolid María Pardo, exdirectora general de Vivienda, se convierte en la nueva consejera de Educación, cargo que ostentó durante siete años Rocío Lucas, ahora miembro de la Mesa de las Cortes. Y se convierte en titular de Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial Cristina Sanchidrián, procuradora popular por Ávila.
Vox aporta los otros dos rostros nuevos. Por un lado, el procurador Alberto Díaz Pico que será consejero de Cultura, Turismo y Deporte, si bien ya fue secretario general de Industria con Mariano Veganzones, y por otro, Joaquín Antonio Pino, un histórico de sindicalismo agrario que ha estado 18 años al frente de Asaja en Ávila, que toma las riendas de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental.
El nuevo Gobierno de Castilla y León estará conformado en total por 12 miembros —nueve del PP incluido Mañueco y tres de Vox— de los que ocho serán hombres y cuatro mujeres. Ocho integrantes son procuradores de las Cortes: Fernández Mañueco, Blanco, Fernández Carriedo, Cristina Sanchidrián, María Pardo, Alejandro Vázquez, Pollán y Díaz Pico.
Es el quinto ejecutivo que diseña Alfonso Fernández Mañueco, que ha gobernado en estos casi siete años en coalición con Ciudadanos (2019-2021) y con Vox (2022-2024) así como en solitario al final de la décima legislatura y durante la última mitad de la pasada. Una vez que se publiquen los ceses y nombramientos en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), los consejeros y vicepresidentes tomarán posesión de su cargo el próximo lunes, 15 de junio, a las 10.30 horas.
Críticas de la oposición
El secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, criticó ayer la remodelación del Gobierno autonómico anunciada por el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, al considerar que los cambios introducidos no constituyen una verdadera renovación y, por el contrario, suponen un empeoramiento de la estructura del Ejecutivo.
El dirigente socialista sostuvo que Fernández Mañueco se ha limitado a «remover» departamentos y responsables políticos. «Ha removido diferentes consejerías, ha removido responsables dentro de las diferentes consejerías», señaló. Sin embargo, añadió que también «ha conseguido empeorar el Gobierno».
Criticó la desaparición de las consejerías relacionadas con Ordenación del Territorio, Despoblación, Vivienda e Igualdad. Para Martínez, la supresión de estas áreas refleja una falta de atención hacia algunos de los problemas más importantes de Castilla y León y marca el inicio de una nueva etapa política que avanza «poco a poco, con los ritmos perezosos que tiene siempre el señor Fernández Mañueco». Interpretó la remodelación como una muestra de la influencia de la extrema derecha en el Ejecutivo autonómico. En este sentido, aseguró que el presidente de la Junta está llevando a cabo una «entrega» y una «rendición total y absoluta en manos de la extrema derecha para no atender los problemas reales que tiene la ciudadanía».
Martínez garantizó que el PSOECyL ejercerá una labor de control sobre la acción del nuevo Gobierno. «Vamos a estar muy expectantes y muy atentos», afirmó, al tiempo que anunció un seguimiento «exhaustivo» de aquellas iniciativas que, a juicio de los socialistas, puedan ser contrarias al ordenamiento jurídico, al Estatuto de Autonomía o a la Constitución. Defendió además que su partido continuará impulsando propuestas propias. Como ejemplo, avanzó que la próxima semana registrará una iniciativa para adaptar la normativa autonómica al Pacto de Estado contra la Violencia de Género. «La violencia machista es real y existe», sentenció.
«Más de lo mismo». Con estas palabras calificó la secretaria general de Unión del Pueblo Leonés, Alicia Gallego, a la nueva composición de la Junta de Castilla y León anunciada por el presidente, Alfonso Fernández Mañueco, respecto a la que lamentaron que «la Región Leonesa pierde peso en las consejerías».
Una composición ante la que la leonesista criticó que «no ha habido reflexión ni autocrítica respecto a la pésima gestión en materia de incendios», al tiempo que se mostró «sorprendida» de que «pese a las desastrosa gestión de los incendios del pasado verano» Mañueco «haya vuelto a premiar con una Consejería a Juan Carlos Suárez-Quiñones», en este caso con la de Industria, Universidades, Comercio y Empleo.
Gallego se mostró «molesta» con Luis Miguel González Gago repita al frente de la Consejería la Presidencia, «tras haber creado este en la pasada legislatura un chiringuito como la Fundación Identidad y Valores de Castilla y León», además de «haber incumplido la resolución adoptada por mayoría en las Cortes que pedía no financiar con dinero público dicho ente». Lamentó que «la provincia más presente en el Consejo de Gobierno de la Junta va a ser Valladolid, con cuatro consejeros, el mismo número de miembros del Consejo de Gobierno que suma toda la Región Leonesa». Por este motivo, los leonesistas se mostraron «poco esperanzados en que vaya a haber una lucha real de la nueva Junta contra los desequilibrios existentes entre León y Castilla», aunque advirtieron que van a seguir «luchando y poniendo encima de la mesa las necesidades de León, Salamanca y Zamora».
El presidente de Por Ávila, José Ramón Budiño, ofreció la» lealtad» y el trabajo conjunto al nuevo Gobierno de la Junta para favorecer «la mejora de la Comunidad y de la provincia», quien se refirió al hecho de que haya dos abulenses en el nuevo gabinete de Alfonso Fernández Mañueco: «No nos fijamos en la procedencia, simplemente pedimos que les dejen trabajar».
Desde la formación localista valoraron así el anuncio de los hombres y mujeres que conformarán el Ejecutivo autonómico, al reconocer que «es una ventaja que conozcan las demandas y las necesidades de la provincia de Ávila. Ahora lo que pedimos es que les dejen trabajar, que les dejen hacer».
Los deberes: Presupuestos, vivienda, impuestos y el encaje del arraigo en Castilla y León
A partir del lunes, Mañueco y su gabinete de coalición tendrán que ponerse a trabajar para desarrollar el pacto suscrito por PP y Vox con 324 medidas, agrupadas en 19 ejes. De ellas, una veintena tienen que ejecutarse antes de que acabe este primer año de legislatura.
El diseño y aprobación de unas nuevas cuentas, pues están prorrogadas las aprobadas por PP y Vox en 2024, es la prioridad marcada por Fernández Mañueco a su gabinete.
Muy vinculado con los temas presupuestarios está el nuevo plan fiscal de la Junta, que contempla una primera rebaja del 0,25 por ciento del tramo mínimo de la tarifa autonómica del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), así como el modelo de «impuestos cero» en transmisiones patrimoniales y actos jurídicos en los municipios de hasta 20.000 habitantes y la extensión de la bonificación en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones a familiares cercanos, hermanos, tíos y sobrinos.
El vicepresidente primero, Carlos Pollán, consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, tendrá el cometido, junto a otros consejeros, de impulsar las políticas de inmigración y la aplicación del principio de la prioridad nacional, tanto en el ámbito de la vivienda protegida y el alquiler social, como en las ayudas públicas. Desde el inicio se implantará esta filosofía vinculada al arraigo , así como el endurecimiento del régimen interno de los centros de menores o la prohibición del uso del burka y el nicab.
La vicepresidenta segunda Isabel Blanco, responsable de vivienda, tendrá que desplegar la «cuenta ahorro joven» para que se aplique con el primer presupuesto, que también contempla una nueva deducción para particulares que pongan en alquiler a un precio asequible sus hogares. A esto se unen otras medidas de reducción de la carga tributaria y de impulso a la promoción de viviendas, pues el objetivo es alcanzar las 5.000 en toda la legislatura.
Desde el inicio del mandato, varios departamentos, no sólo Economía, sino también Industria, Universidades, Empleo y Comercio, impulsarán un catálogo de medidas para promocionar el empleo y el emprendimiento, incluida la eliminación de trabas para abrir negocios, así como la nueva Estrategia de Comercio. Otra de las medidas en materia de política industrial y energética es el fomento del autoconsumo, delimitando una banda en torno a los polígonos industriales, o la reclamación del refuerzo de las redes eléctricas.
En Medio Ambiente, su titular tiene por delante la aprobación de un marco normativo para prevención de incendios forestales, precisamente ya con la campaña de riesgo alto iniciada, que se prolongará hasta el 12 de octubre. Otras de las medidas sobre las que deberá trabajar son los anillos de seguridad de las localidades o las normativas para facilitar la «rápida» limpieza de los montes y la gestión activa de la superficie forestal.
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental comienza el mandato con el compromiso de blindar el sector primario frente a la Agenda 2030, así como de establecer un sistema abierto y permanente de ayudas a la inversión agroalimentaria, con resolución anual. También antes de terminar el año deberá garantizar el acceso a líneas de crédito preferente y ejecutar el plan de balsas de agua para la ganadería, pactado en 2024.
El consejero de Sanidad, Alejandro Vázquez, abrirá una nueva etapa con un programa que intensifique los cuidados a los pacientes crónicos en el domicilio, así como con la llegada de nuevos helicópteros medicalizados, hasta tener uno por provincia y en León, dos. También tratará de que haya de forma progresiva unidades de soporte vital básico en los Puntos de Atención Continuada (PAC) del medio rural.
La primera tarea de Educación será dar los pasos necesarios para que el próximo curso la primera matrícula del primer curso en las cuatro universidades públicas de la Comunidad sea gratuita, así como evitar que se aplique la enseñanza de lengua árabe y cultura marroquí en Castilla y León.
En el ámbito social, compartido por varios departamentos, la Junta volverá a expresar su oposición a la acogida de nuevos menores migrantes no acompañados (menas) y suprimirá las ayudas a ONG’s que faciliten la inmigración ilegal. También se prevé congelar al mínimo los fondos para las ayudas a la cooperación internacional y reducir las partidas a sindicatos y patronal.
Cultura, Turismo y Deporte tendrá que diseñar la línea de subvenciones para mejorar plazas de toros y para celebrar novilladas, además de dar un impulso a la innovación tecnológica y las infraestructuras deportivas.
Finalmente, la Consejería de Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial mantendrá la tarjeta Buscyl para viajar de forma gratuita dentro de la Comunidad, la bonificación del 25 por ciento de los abonos ferroviarios e incorporará al primer presupuesto las ayudas para el pago de un 60 por ciento de los peajes.