La lujosa estación de tren de Valladolid comienza con la oposición de la Junta y el Ayuntamiento, según el ministro
Óscar Puente ha aprovechado el acto para acusar al Ayuntamiento y a la Junta de querer "bloquear" este proyecto con "palos en las ruedas"

Imagen de la futura estación de tren de Valladolid Campo Grande.
Resolver problemas y transformar la ciudad es el fin último de la futura estación de trenes de Valladolid, cuyas obras de inicio ha inaugurado este viernes el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, que ha aprovechado el acto para acusar al Ayuntamiento y a la Junta de querer "bloquear" este proyecto con "palos en las ruedas".
Durante el acto de colocación de la primera piedra de la futura estación, Puente ha destacado que el comienzo de las obras pone fin a más de siete años de tramitación desde que se licitó el proyecto en abril de 2019 y permite pasar "de las promesas a los hechos".
"Hoy hablamos de obra, de realidades frente a ilusiones vacías", ha afirmado el ministro, quien ha defendido que Valladolid necesita una estación capaz de jugar "en la primera división de las ciudades españolas" y convertirse en un gran nodo ferroviario para el norte y noroeste peninsular.
A su juicio, la nueva infraestructura no solo mejorará la conectividad ferroviaria, sino que generará nuevos espacios públicos, zonas verdes, recorridos peatonales y conexiones ciclistas capaces de transformar el entorno urbano.
Buena parte de su intervención ha estado dirigida a criticar la posición mantenida por el Ayuntamiento de Valladolid y la Junta, ambas gobernadas bajo la coalición PP-Vox, respecto al modelo de integración ferroviaria y al soterramiento.
Puente ha asegurado que existen varias actuaciones en la ciudad, como San Isidro, Arco de Ladrillo o Ariza, que cuentan con proyectos redactados, financiación disponible y autorizaciones administrativas, pero permanecen "paralizadas por la falta de respaldo político".
En este sentido, el ministro ha acusado al Consistorio de actuar como "el perro del hortelano. Ni come ni deja comer", ha afirmado.
Así, Puente ha cargado contra el proyecto de soterramiento defendido por el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, y por la Junta de Castilla y León, y lo ha calificado de "imposible".
Según ha argumentado el también exalcalde de Valladolid, la ciudad lleva más de treinta años intentando resolver el debate ferroviario y no puede permitirse seguir esperando una actuación valorada en más de 2.700 millones de euros y con décadas de ejecución por delante.
"Valladolid ya ha pagado suficientes peajes a la indecisión. No quiero una ciudad condenada eternamente a esperar un soterramiento imposible", ha expresado.
En este sentido, Puente ha acusado además al Ayuntamiento y a la Junta de ejercer una política de obstrucción frente a los proyectos impulsados por el Gobierno central.
"Hay cuatro tipos de personas: las que tiran del carro, las que se suben a él, las que lo ven pasar y las que ponen palos en las ruedas", ha enumerado Puente, que ha ubicado al alcalde de Valladolid y al presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, en esta última categoría.
El ministro ha respondido además a las recientes referencias del nuevo Gobierno autonómico a la necesidad de "liberar Castilla y León del sanchismo".
Tras enumerar inversiones estatales en infraestructuras ferroviarias, carreteras, movilidad urbana, rehabilitación urbana, cultura o sostenibilidad, Puente se ha preguntado qué significa exactamente esa expresión.
"La mayor inversión de obra civil de la historia de esta ciudad se está ejecutando a pesar de la oposición de los poderes locales y gracias al Gobierno de España", ha sostenido.
Finalmente, Puente ha criticado la ausencia en el acto del alcalde de Valladolid, mientras que fuentes municipales han informado a EFE que la ausencia se ha debido a que no han recibido invitación para participar en él.
La nueva estación de trenes de Valladolid, que se prevé esté lista en un plazo de 43 meses, contará con una inversión de 253 millones y está previsto que la obra concluya a mediados de 2029.
Estará compuesta por tres espacios: el principal, una nueva terminal de casi 8.000 metros cuadrados; al que se sumarán una playa de vías, que aumentará la capacidad de trenes; y las dependencias y edificios de oficinas de Adif, para una superficie total de 40.000 metros cuadrados.
Todo ello permitirá a Valladolid contar con una frecuencia diaria de 17.500 viajeros y 5 millones al año, que son el doble de la capacidad actual, gracias a un aumento de las vías convencionales, que pasarán de 2 a 5; y de las de Alta Velocidad, que pasarán de 5 a entre 7 u 11; y a que, para 2026, los trenes de mercancías ya dejarán de pasar por el centro de la ciudad

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, presenta el proyecto de la nueva estación de tren de Valladolid Campo Grande

Imagen de la futura estación de tren de Valladolid Campo Grande

Imagen de la futura estación de tren de Valladolid Campo Grande

Imagen de la futura estación de tren de Valladolid Campo Grande

Imagen de la futura estación de tren de Valladolid Campo Grande

Imagen de la futura estación de tren de Valladolid Campo Grande

Imagen de la futura estación de tren de Valladolid Campo Grande

Imagen de la futura estación de tren de Valladolid Campo Grande

Imagen de la futura estación de tren de Valladolid Campo Grande
