La receta electrónica simplifica la dispensación de antibióticos
La ministra de Sanidad, Ana Pastor, destacó ayer la importancia de la implantación de la receta electrónica, ya que simplifica los mecanismos de dispensación y elimina la «parte burocrática» del sistema, lo que permite al farmacéutico involucrarse más en el asesoramiento al enfermo. Pastor recordó el contenido del «Proyecto de bases » suscrito en 2001 entre el Ministerio y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, y que incluye la dispensación activa, la consulta farmacéutica y el seguimiento fármaco-terapéutico. «Animo a los farmacéuticos a integrarse en este modelo, porque cada vez que se habla de medicamentos se pretende relacionarlo sólo con el dinero», lamentó la ministra, para quien la percepción del fármaco «ha cambiado», pues ahora se considera un «producto de inversión en salud». Según la titular de Sanidad, hay que destinar cada vez más recursos a los fármacos, «pero de forma compatible con la sostenibilidad del sistema financiero de este país», y «asistimos a una revolución» en este terreno, con importantes innovaciones en materia de antibióticos, antipsicóticos, sida, oncología y biotecnología. Por ello, abogó por que los farmacéuticos tengan un papel destacado en las políticas de innovación sanitaria del siglo XXI, lo que incluye su colaboración para promover el uso racional del medicamento, pues ello «requiere medidas multisectoriales».