«Estas industrias están actuando con prácticas mafiosas»
El presidente de Asaja en Castilla y León, Donaciano Dujo, explicó que lo que debería hacer la Administración regional es obligar a las empresas instaladas en la comunidad y que «reciben subvenciones regionales» a comprar la cuota a los ganaderos de Castilla y León. «No puede ser que se beneficien de nuestras ayudas y compren la leche fuera de España», remarcó. Por su parte, el coordinador regional de UCCL-Coag, Jesús Manuel González Palacín, recordó que «sólo un diez por ciento de la leche que envasa Lauki es de procedencia de Castilla y León», y calificó a la planta láctea de un «mal ejemplo» de empresa, ya que no «apoya a los ganaderos de Castilla y León». Información al consumidor Así, pidió un «compromiso con los ganaderos de Castilla y León», además de exigir una trazabilidad de este producto para que el consumidor sepa de dónde es la leche que compra, apostilló. De no ser así, aseguró, la situación actual será la «antesala de la desaparición del vacuno de leche» en la región. Asimismo, reclamó al consejero de Agricultura y Ganadería, José Valín, que «presione políticamente» a estas empresas para que utilicen leche de la comunidad. El secretario general de UPA, Julio López, destacó por su parte su preocupación por las declaraciones del consejero de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, José Valín, en las que aseguró que este tipo de industria está comprometida y sostuvo además que está haciendo mucho por la región. Acuerdos con la industria En torno a este asunto, el responsable de UPA explicó que «estas industrias están actuando con prácticas mafiosas y se están aprovechando de los ganaderos de Castilla y León». Así, el responsable sindical agrario señaló que «tenemos las cosas muy claras y no vamos a permitir que se reduzcan más explotaciones», a la vez que criticó que desde el Gobierno regional se pongan 73 medidas para paralizar el despoblamiento y con la bajada del precio de la leche «están arruinando a los ganaderos, a aquellos que pasan 365 días del año en los pueblos». «El consejero y el Ministerio tienen que posibilitar un acuerdo interprofesional entre los ganaderos y las industrias que permita seguir produciendo leche», concluyó Julio López.