El padre de familia ingresó en el hospital con golpes y quemaduras en varias partes del cuerpo
Asaltan un chalé en Valladolid y dan una paliza a su propietario
Varios encapuchados armados allanaron la casa de madrugada y se llevaron joyas y 9.000 euros
Entre tres y cuatro personas encapuchadas y armadas con escopetas de cañones recortados y un cuchillo perpetraron la madrugada de ayer un robo en un chalé de la localidad de Viana de Cega (Valladolid), cuando sus propietarios se encontraban en el interior, según fuentes de la Guardia Civil. El padre de familia recibió varios golpes y sufrió quemaduras en diversas partes del cuerpo, por lo que tuvo que se evacuado en una ambulancia hasta el Hospital Universitario Río Hortega de la capital, minutos después de que los agentes conocieran el suceso, hacia las 5.30 horas, cuando el Centro Operativo de Servicios (COS) recibió una llamada en la que se alertaba de la comisión de un robo con violencia e intimidación, según precisaron en declaraciones a Ical fuentes cercanas al caso. La mujer y la hija de ambos que también se encontraban en la casa sufrieron varias amenazas por parte de los autores, quienes intentaron presionarlas así para que indicaran en qué lugar podían encontrar dinero. Finalmente, se apoderaron de unos 9.000 euros, varias joyas y tarjetas de crédito, siempre según las citadas fuentes. El robo se produjo en una zona en la que las casas son, en su mayoría, segundas residencias y donde en invierno sólo unas 25 viviendas están ocupadas, entre ellas la que sufrió el asalto. Una de las vecinas de la citada calle que vive en uno de los chalés de enfrente manifestó que no vio nada, y que lo único que notó es que hubo un rato durante la madrugada en que los perros aullaron y ladraron más de lo habitual, aunque no pudo precisar la hora. «Estamos acostumbrados a que los perros ladren por la noche, es habitual que lo hagan. Hubo un rato en que aullaron más de lo habitual, pero no le di ninguna importancia», indicó. En la casa, que contaba con alarma de seguridad, se encontraban los padres y una hija, de unos 30 años, pero la familia la conformaban otros dos hermanos de mayor edad, dijo la vecina quien aseguró que creía que era su lugar de residencia habitual o, al menos, solían estar bastante tiempo allí. Otro de los vecinos, quien se encontraba hacia el mediodía en su casa por casualidad, ya que no reside allí con normalidad, se enteró de la noticia por los periodistas que se acercaron hasta el lugar de los hechos. En concreto, su casa se encontraba en una calle paralela y por la descripción de la casa, dijo que podría tratarse de una familia de abogados, con la que tiene bastante relación. Según su relato, el padre, de edad avanzada, es letrado y tiene su despacho en una céntrica calle de la capital, en las inmediaciones de la plaza del Poniente de Valladolid.