Decálogo del error común
Adolfo Prego, vocal del Consejo General del Poder Judicial, pasa revista a diez teorías falsas habituales en información judicial
«El CGPJ es la máxima autoridad en materia de justicia». Contrariamente a lo que se cree la cúspide de la pirámide de la judicatura la ocupa el Tribunal Supremo. «El Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo son lo mismo». Son dos organismos paralelos, no está uno por encima del otro «El Ministerio Fiscal y los jueces no son iguales». Un fiscal es la «voz de la conciencia» de la ley. Un juez la aplica. «El lenguaje judicial es muy complicado». El médico también aplica términos especializados y nadie se lo discute. «Los debates paralelos influyen en las decisiones de los jueces». El Magistrado no opina, resuelve y ha de ser ajeno a lo que opina la calle. «Un cambio de criterio es un error judicial». Si un segundo juez revoca una sentencia de acuerdo a un criterio superior, no se trata de un fallo del primero. Simplemente se trata de una modificación que mejora jurídicamente la primera decisión. «Un juicio televisado para 20 millones de espectadores no puede ser impugnado por falta de publicidad». La ley exige que los juicios en audiencia pública puedan ser presenciados por los ciudadanos. Si por llenar una sala de vistas con cámaras se impide el acceso al público, se puede producir una impugnación. «La opinión pública influye en la sentencia» . Un juez no está al servicio de los medios, sino de la ley. «Los medios informativos no necesitan asesores legales». Teoría y práctica son diferentes. «Un procesado hábil puede engañar al juez». En condiciones normales, es casi imposible.