La segunda parte de la devolución afecta a más de dos millones de papeles de particulares
La Generalitat espera recuperar más documentos del archivo este año
El conseller de Cultura confía en que el proceso de digitalización de los archivos se agilice
La segunda fase de devolución de documentos que fueron requisados en Cataluña por las tropas de Franco y que permanecen en el Archivo General de la Guerra Civil, con sede en Salamanca, podría producirse antes de que concluya el año, según indicó ayer el conseller de Cultura y Medios de Comunicación de la Generalitat, Joan Manuel Tresserras, en el espacio «La entrevista» de Catalunya Informació. Indicó que la voluntad es acelerar la digitalización de los dos millones de documentos de particulares, algo a lo que se dio el visto bueno en la última reunión de l Comisión Mixta Ministerio de Cultura-Generalitat. Tresserras valoró la reciente devolución, el viernes, de las siete cajas pendientes de la primera entrega, tras más de dos años paralizadas, debido a la necesidad de estudiar su propiedad. Confió en que a partir de ahora se agilice el proceso y avanzó que la Generalitat quiere contratar a dos empresas para el proceso de digitalización, para que el proceso sea más rápido. Acto reivindicativo Por su parte, el vicepresidente de Iniciativa por Catalunya - Los Verdes (ICV), Jaume Bosch, explicó ayer que la formación que preside Joan Saura organizará «un acto de recibimiento solemne» cuando se devuelvan los papeles del PSUC que «están retenidos en Salamanca». Bosch explicó que, de esta manera, ICV expresará su «alegría» por la la recuperación de los papeles de este partido. El vicepresidente de ICV celebró también que la llegada de documentos comience a realizarse antes del 2009, según anunció el conseller de Cultura y Medios de Comunicación, Joan Manuel Tresserras, en una entrevista concedida a «Catalunya Informació». La primera parte de la entrega de papeles del archivo de Salamanca se realizó hace ya más de dos años y, desde entonces, se encuentran en el Archivo Nacional de Cataluña de Sant Cugat del Vallés. La salida de los papeles del archivo salmantino provocó airadas protestas, sobre todo desde el Partido Popular de Castilla y León, que siempre calificó esta acción como un «expolio», nombre que precisamente le puso el alcalde salmantino, el también popular Julián Lanzarote, a la calle en la que se encuentra el archivo de la Guerra Civil.