Entrevista
«No nos despertamos pensando cómo cohesionar la comunidad»
Castilla y León Televisión, La Siete y La Ocho, cumplen un año de vida. En estos doce meses, la cadena autonómica ha conseguido consolidar una programación basada en la proximidad, en la que la información es la piedra angular. El director general de la cadena, Óscar Campillo (La Mata de Riva, León, 1961) repasa en una entrevista con Ical la andadura de este proyecto audiovisual, que entre sus logros se apunta el hacer una televisión de calidad con un presupuesto modesto y en un momento de crisis.
-Tras un año de andadura, Castilla y León cuenta ya con una televisión que abarca todo el territorio autonómico ¿Cómo lo han conseguido?
-Ha sido duro y difícil, pero teníamos tanta ilusión y determinación por construir una cadena autonómica por lo que también ha sido fácil. Lo hemos hecho sin darnos cuenta, porque se ha conjurado el entusiasmo de un grupo de personas por una idea. El panorama ha sido complicado por la crisis, la revolución tecnológica por el cambio de lo analógico a lo digital y porque el presupuesto con el que contamos es modesto. Eso sí, ha habido mucho sacrificio y renuncia para poner en pie dos canales y una página web.
-¿Cuáles han sido las mayores dificultades? ¿Está satisfecho de los resultados?
-La crisis económica tan profunda complica mucho los ingresos de cualquier medio de comunicación y más de uno que acaba de nacer, puesto que los anunciantes no te conocen y, además, la publicidad en televisión ha caído el año pasado un 23 ó 24 por ciento. Además, hemos tenido también el problema de la sustitución tecnológica. Aunque los ciudadanos de Castilla y León acceden a la TDT les cuesta antenizarse. Además, el presupuesto que tenemos es el de una televisión privada con una fuerte ayuda pública, pero no tiene nada que ver con el resto. Somos más pequeños que la más barata de las públicas y tenemos nueve provincias. En esta Comunidad cualquier proyecto regional tiene un coste añadido.
-¿Qué no ha conseguido en este año y se guarda en la cartera para el próximo?
-Nos hubiera gustado estar en más sitios y hacer un magazine en directo, tipo Castilla y León directo al igual que las cadenas nacionales, pero no ha sido posible por un asunto presupuestario. Vamos a ver si poco a poco lo conseguimos. Hemos llegado al límite de nuestras fuerzas y la televisión es una carrera de largo recorrido. Hay que estrujarse el ingenio para conseguir ideas nuevas que sorprendan al público y que le permitan identificarse con la cadena. Todo se puede mejorar con el tiempo, construyendo los cimientos y luego las paredes.
-¿Qué ha logrado la cadena que pensaba hace un año que era imposible?
-No soñaba con poder emitir la Champions League y lo estamos haciendo. Nadie en Castilla y León podía hace un año soñar que su televisión autonómica iba a poder emitirla. Además, estamos anunciado ya el programa Extranjeros en Castilla y León , que pretende contar las historias de gentes que vinieron a la comunidad autónoma y se quedaron prendados de alguno de sus rincones.
-En estos doce meses de andadura, ¿qué tres acontecimientos que ha contado Castilla y León Televisión destacaría?
-Estoy muy orgulloso de cómo reaccionamos ante la detención de etarras en la provincia de Zamora. Recuerdo cómo esa noche estábamos permanentemente renovando la información de la página web. También destacaría el atentado de ETA contra la casa cuartel de Burgos. En un terreno más agradable, subrayaría la retransmisión de la Vuelta Ciclista a Castilla y León, aquella en la que vino Armstrong y se cayó. Era nuestro primer desafío importante y salió muy bien.
-¿Cree que la cadena fortalecerá el proyecto de comunidad?
-Nosotros no nos despertamos por las mañanas pensando en cómo hay que cohesionar la comunidad. Nosotros nos planteamos cómo contar lo que ha pasado en la comunidad, en España y en el mundo, con más independencia, mejor y con más rapidez, cómo ofrecer programas en los que Castilla y León sea la protagonista.