Caja España busca fórmulas para mantener en León sus obras de arte
A los 3.000 cuadros y 370 esculturas se suma una gran documentación histórica y series de publicaciones sobre las que planea la inquietud ante la fusión con Caja Duero
La información referida a la fusión entre las entidades bancarias Caja España y Caja Duero tiene acostumbrado al ciudadano a números, balances e informaciones sobre sedes, cargos y presidencias. Pero, ¿qué ocurrirá con el aspecto cultural y patrimonial, es decir, con la Obra Social, con el patrimonio artístico e histórico amasado por Caja España (antes Caja León) a lo largo de su existencia y con las publicaciones, colecciones y fundaciones que ha promovido en todo este tiempo?
El hecho es que los fondos artísticos de la entidad no se encuentran integrados en un mismo emplazamiento, sino que sus casi 3.000 cuadros y 370 esculturas (amén de piezas etnográficas, valiosos muebles como los del Palacio Botines y otros bienes) están repartidos entre los numerosos locales de la Caja. Una vez que se concluya el proceso de fusión, nada impediría que la entidad resultante troceara y llevara aquí o allá partes de este amplio patrimonio.
La inquietud también sobrevuela la importante actividad cultural desplegada por Caja España en estos años: ¿Qué pasará con el archivo histórico reunido en su Centro de Documentación, que custodia, entre otros, el Archivo de los Amigos del País, los famosos planos originales de Botines o los cien años de papeles de Caja León? ¿O con la asombrosa colección -”alabada en toda Europa-” Fuentes y Estudios de Historia Leonesa , que dirigía el erudito José María Fernández Catón, recientemente fallecido?
Versión oficial. Fuentes de Caja España han manifestado, en un escueto comunicado, que los proyectos comenzados dentro de la célebre colección citada «serán llevados a cabo». «Con estos proyectos, ya comprometidos o iniciados, hay ya trabajo para unos dos años -”continúan-”. Respecto a la Obra Social en León, no podemos precisa aún la fórmula que se adoptará, pero tiene asegurada su continuidad».
El caso es que la entidad habrá de seguir los pasos de otras cajas y englobar todo este patrimonio en un centro de referencia, pues, en caso contrario, «siempre se correrá el riesgo de que el patrimonio propio pase a incrementar el de los otros», como opina el archivero e historiador Alejandro Valderas. Este experto cree que ha llegado el momento de pensar en que el Centro de Documentación de Caja España «podría constituir el germen de un gran archivo económico de importancia nacional como los que han creado los Bancos de Santander y Bilbao: no sería difícil adquirir archivos económicos en medio de la crisis actual, ni tampoco privados».
«En cuanto a las obras pictóricas -”prosigue Alejandro Valderas-”, tampoco sería mala idea dotar de un contenido artístico al edificio Botines, que conservaría los Morales, Madrazo, Sorolla, Ramón Casas, Meifrén, Piñole, Gutiérrez Solana, Canogar, Chillida, Tapies... y toda la pintura leonesa del último siglo: Sánchez Carralero, Estrada, Llamas Gil, Sáenz de la Calzada, Tranche, Zurdo, Viloria, González Febrero, Jular, Santos Pastrana, Agüero, Sendo, Vargas, Uriarte, Trapiello o Ramón Villa, formando así una interesante manzana cultural junto con el Museo de León».