Diario de León

Los andamios llegan a la vez a la Catedral, San Isidoro y la muralla

En unas semanas comienza la rehabilitación de la fachada Sur de la colegiata, el arreglo de más vidrieras del templo gótico y se abrirá el primer tramo paseable de la muralla

La fachada de San Isidoro y las vidrieras de la Catedral serán restauradas en las próximas semanas.

La fachada de San Isidoro y las vidrieras de la Catedral serán restauradas en las próximas semanas.

Verónica Viñas
León

Creado:

Actualizado:

Los principales monumentos de León capital, la Catedral, San Isidoro y la muralla, aguardan la llegada de los andamios. Son restauraciones vitales para la conservación de estas tres joyas del Patrimonio leonés. En unas semanas todos estarán de obras si se cumplen los plazos previstos. Lo cierto es que San Isidoro lleva cinco años esperando por la que será la rehabilitación mayor de su historia. El jueves, el Consejo de Gobierno de la Junta ratificaba la restauración de la fachada principal de la joya del románico, un mes después de que el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) publicara la licitación de las obras, por un importe de 742.585 euros, cofinanciados en un 70% con fondos Feder. El plazo de ejecución de los trabajos será de un año y abarcarán toda la fachada Sur (la principal), desde la Puerta del Perdón a la Puerta del Cordero e incluido el ábside. Desde el 2005 la Junta y Caja Madrid negocian la rehabilitación integral del edificio. Un plan similar al Sueño de la luz emprendido por Caja España y la Junta en la Catedral. Pero la entidad de ahorro madrileña ha ido aplazando su compromiso.

En marzo pasado Caja Madrid se «desligaba» del proyecto global y concentraba su ayuda inicial -"valorada en dos millones de euros-" únicamente en el museo. Así que la Junta se queda sola en la restauración de la fachada sur, en un delicado estado de conservación, según alertan los estudios previos llevados a cabo.

En silla de ruedas por la muralla. Los 90 metros cuadrados de la muralla tardorromana que discurren por la calle Ruiz de Salazar serán los primeros en ser paseables. Este mismo año el adarve será accesible al público por una escalera de madera, apoyada en una estructura metálica que no tocará el lienzo. Los minusválidos también podrán subir a la muralla por una rampa.

Las obras de restauración en esta zona de la muralla, encargadas a la empresa Esoca -"la misma que ha recuperado 440 metros cuadrados de vidrieras de la Catedral-", concluirán a finales de año, si se cumplen los plazos previstos por el Ayuntamiento, de seis meses de duración. El presupuesto asciende a medio millón de euros. El proyecto, incluido en el Plan Director de la Muralla, prevé elevar hasta los seis metros -"altura del adarve-" el cubo en el que hace dos años se pretendía levantar un edificio de viviendas y que enzarzó en una ácida polémica al Ayuntamiento con la Junta. Además, buscarán con georradar el cubo «perdido»; no para reconstruirlo, pero sí para marcarlo en el suelo.

La Catedral, a la espera. El templo gótico tiene pendientes varias obras. La rehabilitación de las vidrieras está paralizada desde marzo, a la espera de que la Junta, Caja España y el Cabildo firmen un nuevo convenio que permita reparar los 900 vitrales (el 50%) que aún no se han tocado. Además, las 23 esculturas apeadas del pórtico hace ahora un año siguen depositadas en el claustro y en la torre -"tres de ellas-" sin que los expertos decidan cómo restaurarlas y si, una vez reparadas, vuelven a sus peanas o colocan réplicas en su lugar.

Por si fuera poco, desde febrero el hastial sur está tapado por un gigantesco andamio, para analizar, piedra a piedra, la estabilidad de una de las zonas más endebles de la Catedral. Desde esta sólida «marquesina», que permite «deslizarse» por los muros, se buscan las grapas colocadas en la gran restauración del siglo XIX y que a la larga han resultado dañinas.

tracking