El invento del maligno
Competencia
Antena 3 iba a estrenar su serie Hispania el miércoles de la semana pasada. Telecinco, para bombardear, decidió estrenar su serie Felipe y Letizia ese mismo miércoles. Entonces Antena 3 optó por rehuir el enfrentamiento y pasó Hispania al lunes siguiente. Pero Telecinco, obstinada, trasladó nuevamente Felipe y Letizia al mismo horario del rival. El cambio de Antena 3 era legal: se había anunciado dentro de los tres días de antelación que el reglamento prescribe. No así el de Telecinco, contraprogramación pura y dura, y por tanto sujeta a las correspondientes multas. ¿De cuánto dinero estamos hablando? De 100.000 euros, que pueden aumentar en función del grado de reincidencia hasta los 500.000. El caso es que el lunes, por fin, pudimos ver las dos series. La historia de Felipe y Letizia contada por Telecinco es un pastel de merengue excesivamente indigesto. Es un producto fabricado deliberadamente para consumo de un público ávido de emociones sentimentales, y a los guionistas les ha importado un bledo todo lo demás; de las implicaciones políticas del asunto, por supuesto, mejor no hablar. La otra serie, la de Antena 3, Hispania, es más espectacular y ambiciosa, pero se resiente de un planteamiento tan infantilmente maniqueo que, la verdad, echa un poco para atrás: este escenario de romanos malos malísimos y celtíberos («hispanos», los llaman impropiamente) bucólicos y felices es de risa. Y eso por no entrar en detalles -tiempo habrá- sobre cosas como los nombres de los personajes, las situaciones y también la dirección de actores, que es inexistente
Al final, por cierto, quien se llevó al agua el gato de la audiencia fue Antena 3: Hispania se estrenó con un 22,7%, que equivale a 4,7 millones de espectadores. Lo de Felipe y Letizia también sumó muchos espectadores, pero menos: una cuota del 20,9%, que viene a ser como casi 4,3 millones de espectadores. La guerra no ha terminado: veremos el segundo capítulo de Hispania y Telecinco ha decidido programar el de-senlace de Felipe y Letizia a la misma hora. Son como niños.