El mecano de la Catedral viaja al coro
La plataforma deja el altar mayor y se traslada para la restauración de las vidrieras del crucero y la nave sur

Imagen de los trabajos para desplazar la plataforma.
El lunes comenzaban los trabajos para trasladar la plataforma de la Catedral hasta el coro. Los trabajos tienen dos objetivos. Por un lado, liberar de andamios el altar mayor y permitir que se pueda admirar la restauración acometida en las vidrieras de esta zona y, por otro, establecer la infraestructura necesaria para que -ya el próximo año- se inicie la rehabilitación de los vitrales del crucero y la nave sur. Las obras de desmontaje y articulación de la plataforma en su nueva -˜sede-™ se prolongarán durante no menos de quince días, con lo que el altar mayor estará liberado para Navidad.
La colocación de la plataforma fue una tarea complicada por cuanto que los andamios tuvieron que instalarse a más de quince metros de altura y su elevación no estuvo exenta de riesgos ni de complicaciones. Fue todo un reto. Se trataba de colocar una estructura desde la que acceder a las vidrieras y paredes altas del presbiterio, principales objetivos de la restauración. Desde dentro de la propia nave central se elevaron las vigas que servirían de sujeción para una plataforma de madera, una especie de «piso intermedio» a medio camino entre el suelo de la Catedral y los arcos apuntados de techo, a treinta metros de altura. Además, los técnicos tuvieron que elevar sobre esa plataforma, el andamiaje necesario para acceder a las vidrieras altas del presbiterio (que tienen nada menos que trece metros de altura). Ahora, este mecano vertical se desplazará hasta el coro con el fin de iniciar la rehabilitación de las vidrieras que habrán de escoltar el nuevo órgano. Se trata de la N XII -la conocida como La Cacería-, la N XI, la S XI y la S XII. Será, por lo tanto, de uno de los momentos más importantes y decisivos en la restauración global de las vidrieras, por cuanto que el vitral de La Cacería es uno de las más antiguos y tiene graves problemas de erosión. Tanto que, en palabras de los expertos del taller de las vidrieras, es el compendio de todas las patologías. «Se trata de una de las joyas de la Catedral. Es emblemática y peculiar y muy poco accesible a la vista».
Espacios para el órgano. Hay que subrayar que, como ya ha ocurrido en la fase anterior, los expertos encargados de las labores de restauración no sólo afrontan la limpieza y arreglo del vidrio como tal, sino que aprovechan para reparar los emplomados y eliminar las grietas que presenta la piedra en esos mismos lugares. Así, las obras contemplan la restauración de aspectos pétreos de la torre norte y sus pináculos, aparte del triforio. Los primeros trabajos de éste también pretenden acondicionar aquellos espacios en los que se colocará el nuevo órgano catedralicio, cuya subvención se rubrica mañana con la firma del acuerdo entre las instituciones implicadas: Cabildo, Caja España, Gobierno, Junta, Diputación y Ayuntamiento. Se trata de un total de 180 metros cuadrados de vidrieras, cuya restauración se prolongará durante al menos los próximos dos años.
En cualquier caso, desde la Dirección General de Patrimonio se explica que la licitación de esta nueva fase de rehabilitación no se publicará hasta principios del 2011, probablemente en el mes de enero, con lo que las obras podrían no comenzar hasta febrero o marzo.