Villahierro, una cárcel de cine
Veinte presos graban en León, a las órdenes de Rodolfo Herrero, el corto 'Culpable'

El director de cine Rodolfo Herrero con la claqueta del corto 'Culpable'.
Una historia sobre el sentimiento de culpa que atormenta a un asesino durante su estancia en prisión es el eje del cortometraje Culpable, del director Rodolfo Herrero, cuyo equipo técnico y artístico está compuesto por veinte presos del Centro Penitenciario de Mansilla de las Mulas, en León.
El argumento gira en torno a una persona que mata a otra, ingresa en prisión y comienza a tener visiones de la persona a la que ha matado que lo atormentan durante su estancia en la penitenciaria. Los procesos por los que pasa el preso, la descripción de las celdas, del comportamiento de los internos en el comedor, el procedimiento de recibir la medicación y demás matices del cortometraje están basados en las propias experiencias de los internos, ha detallado a Efe el director.
Acostumbrado a rodar «en condiciones de libertad» y con personas «con las que se puede contactar en cualquier momento del día», Herrero ha explicado los problemas burocráticos de grabar con los presos, por ejemplo, imágenes de exterior.
«Hicieron falta tres casting para dar con las personas adecuadas» para protagonizar el cortometraje, ya que tenían que ser presos que encajaran en el papel, internos en módulos de respeto y que a su vez tuvieran el tercer grado, para que pudieran salir a rodar dos escenas en el exterior de la prisión, ha detallado.
Los veinte presos que componen el equipo están cumpliendo penas por distintos motivos, la mayoría de ellos por delitos relacionados con el narcotráfico.
El conocimiento de unos presos con los que ha tenido que mantener contacto «casi a diario» le ha valido para darse cuenta de que el argumento del cortometraje, la culpabilidad, «es lo más importante», en el sentido de «plantearse quién es realmente culpable».
Presos de película. «He visto más culpables fuera de la cárcel que dentro y es también lo que quería reflejar en el corto, que muchas veces los que están internos no son los verdaderos culpables, sino gente que en muchas ocasiones lo que ha tenido es simplemente mala suerte», ha manifestado.
El director ha asegurado que en su contacto con los presos ha percibido que «hay penas desorbitadas para algunos delitos en comparación con otros», ya que ha conocido internos «que por narcotráfico están presos veinte años, mientras que hay asesinos que cumplen sólo cinco».
Los tres protagonistas del cortometraje, dos hombres y una mujer, van a continuar internos en la prisión «por lo menos todo este año», ha explicado. Culpable, aún en fase de rodaje, comenzó a grabarse hace una semana tras un periodo de aprendizaje en el que el director enseñó a los presos diversas técnicas de teoría audiovisual, así como los diferentes tipos de plano, los modos de grabación y la elaboración del guión.
Herrero comenzó este proyecto tras la presentación de otro de sus cortometrajes en dicho centro penitenciario, éste basado en la tolerancia. «Al llegar allí, varios presos me enseñaron un corto que habían realizado ellos con los medios de los que disponen en la prisión», ha explicado el director, quien decidió plantear ante la dirección la organización de estos talleres de aprendizaje para mejorar las aptitudes cinematográficas de los internos. Los presos han utilizado para la grabación del cortometraje cámaras y equipos técnicos de la productora Evenmedia Producciones de Aguilar de Campoo y de la ONG In voce, con quien también elaboran una revista y un proyecto de televisión en el interior de la cárcel de Mansilla.