La caída de cascotes obliga a vallar parte del Arco de la Cárcel
Los bomberos advierten de que podrían desprenderse más pedazos de la muralla

Vista de la zona, ahora vallada, donde cayeron los trozos.
El desprendimiento de tres pequeños trozos de mortero, que cayeron ayer a la vía pública desde lo alto de la muralla justo al lado del Arco de la Cárcel, obligó a la Policía a vallar parte de la zona -en concreto, el acceso peatonal del Arco, no así el dedicado a vehículos- para evitar riesgos a los peatones.
En concreto, fue a las 10.30 horas de ayer cuando agentes de la Policía Local se personaron en el lugar, el Arco de la Cárcel, al lado de la Plaza del Espolón, para comprobar la caída de cascotes, por causas desconocidas, que había sido comunicada por medio de una llamada. Allí se encontraron, según una nota del Ayuntamiento de León, «con el arquitecto municipal, que mostró los tres trozos de mortero que se habían desprendido de la parte superior de la muralla». A continuación llegaron tres bomberos con un camión escalera y procedieron, según el citado comunicado, «a inspeccionar la parte superior de la muralla y a retirar otros trozos que podrían desplomarse, manifestando que había peligro de que más pedazos se pudieran caer a la calle». Ante este hecho, el arquitecto municipal decidió que se procediera al cierre y al vallado transitorio de la zona para evitar riesgos a los peatones. El alcalde de León, Emilio Gutiérrez, también acudió al lugar para comprobar el alcance del suceso, que no acarreó daños personales. El responsable del Plan Director de la Muralla de León, el arquitecto Melquiades Ranilla, explicó, a su vez, que ese tramo había sido ya restaurado -"en concreto, hace cinco años-".