El salvaje Barry White, en León
Presenta esta noche en el Gran Café su nuevo disco, titulado ‘Savage Kings’.
En el centro, Barry White, conocido artísticamente como Barrence Whitfield, con los integrantes del grupo The Savage.
Barrence Whitfield, que en realidad se llama Barry White, como el gran maestro del soul fallecido en el 2003, aterriza esta noche en el Gran Café con The Savages, su banda habitual en los 80. Barrence, que está de gira por España, llevaba 25 años sin tocar con los Savage, a quienes el destino volvió a unir el año pasado en México.
Así que Barrence Whitfield & The Savages regresan después de 25 años con un desbocado álbum de rock, titulado Savage Kings, en el que toca el núcleo de la formación original: Barrence Whitfield, Peter Greenberg y Phil Lenker. En los comienzos la banda originaria de Boston mezclaba rhythm & blues y rock de los cincuenta y sesenta con algo de garage y punk. Sus primeros álbumes resultaron ser todo un bombazo.
Según los críticos, porque Barrence aportaba una personalidad tan arrolladora como su voz y los Savage ponían el descaro. Inexplicablemente, en 1986 se separaron. Los Savages se disolvieron; mientras Barrence Whitfield se dedicó a tocar por todo el mundo.
En el fortuito encuentro de México decidieron volver a tocar juntos. Debió ser un auténtico ‘flechazo’, porque tan sólo unos meses después tenían nuevo disco, con el que se presentan esta noche en León, tras haber actuado ya en La Coruña, Valladolid, Bilbao y Santander, dentro de su amplia gira por España. En el escenario, Barrence Whitfield estará acompañado por los citados Peter Greenber y Phil Lenker, a los que se han unido en esta nueva era del grupo Andy Jody (batería) y James Cole (piano).
A propósito de su gira española han advertido al público: «La gente que venga a nuestros conciertos debe estar preparada para ver algo salvaje». Paradójicamente, las letras de los temas incluidos en su último trabajo hablan de amores y desamores. Barrence Whitfield y The Savage recuperan 25 años ‘en blanco’ y lo hacen con un disco repleto del espíritu romántico y subversivo del rock.
Los rockeros bostonianos llegan a León con las mejores credenciales. En las salas donde ya han actuado al público le ha impactado «un cantante negro, retaco y calvo que encanta a la gente con sus alaridos de raíz ritmanblusera», escribe un crítico.
Lugar: Gran Café. Calle Cervantes, 9.
Hora: 22.30.
Entradas: 15 euros.