Eliminan la Dirección del Libro que ocupaba el leonés Rogelio Blanco

El hasta ahora director general Rogelio Blanco.
La política de ajustes del Gobierno se ha llevado por delante dos de las direcciones generales del ámbito de la cultura. Son las del Libro, Archivos y Bibliotecas y la de Bellas Artes y Bienes Culturales, que se reasignan con nuevas denominaciones y competencias en el organigrama del refundido Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
El Boletín Oficial del Estado del pasado día 31 daba cuenta de la supresión de ambas instancias, que habían sido en las dos últimas legislaturas puntales del también extinto ministerio de Cultura, refundido en el primer Gobierno de Mariano Rajoy con Educación y Deporte. Dentro del ajuste en este departamento, que pretende un ahorro de 485 millones de euros, se suprimieron cuatro direcciones generales. La del Libro, Archivos y Bibliotecas, que comandaba hasta las elecciones de noviembre el leonés Rogelio Blanco, se desdobla ahora en dos subdirecciones generales que pasan a depender de Dirección General de Política e Industrias Culturales.
A partir de ahora Educación, Cultura y Deporte se estructura en dos secretarías de Estado y una subsecretaría de la que dependen los demás órganos directivos. Así, de la Secretaría de Estado de Cultura cuelga la Dirección General de Política e Industrias Culturales y del Libro, que recoge algunas competencia de las suprimidas direcciones generales de Bellas Artes y Bienes Culturales y de Archivos y Bibliotecas.
La decisión recibía ayer el rechazo de la asociación colegial de escritores y el respaldo del gremio de editores. Los primeros hablan de «agresión» y «muestra de desafección» a los autores, calificando a la Dirección del Libro de «esencial para la literatura española». Los editores defienden el ajuste por el hecho de que la nueva dirección «singulariza al libro dentro de las industrias culturales».