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León

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El invento del maligno josé javier esparza

Lo que tiene el peso de la púrpura es que a uno le queda vetado hacer gamberradas, porque no es decoroso. Y no solo no es decoroso, sino que además te arriesgas a meter en un brete a la gente a la que representas e incluso a las instituciones. Es lo que le ha pasado al actor Toni Cantó con sus ocurrencias sobre Canal 9, la autonómica valenciana. Cantó, que ahora es diputado en el Congreso por UPyD, no tuvo mejor idea que insertar en su twitter un videomontaje donde la sede de Canal 9 estalla por los aires. «Una posible solución al déficit de Canal 9», apuntaba el bromista. Pero como en Canal 9 están en tiempos de serio reajuste, con un ERE que va a ser letal para muchos cientos de profesionales, la broma ha sentado a cuerno quemado.

Y, claro, el problema es que el amigo Toni ya no es un ciudadano privado que puede expeler cuantas paridas desee, sino que es un señor diputado por cuya boca habla su partido, su grupo parlamentario y, aún más allá, eso que se llama «soberanía nacional». La corporación ha reaccionado con una nota en la que dice, entre otras cosas, que «Toni Cantó muestra su desprecio por el trabajo de los profesionales de RTVV y el delicado momento en el que se encuentra la cadena».

Era inevitable. El actor, cuando se ha dado cuenta de hasta dónde ha metido la pata, se ha apresurado a «mostrar su solidaridad con los trabajadores de Canal 9, sobre todo con los que han denunciado el uso que el PP ha hecho del canal». No digo yo que no fuera esa la intención inicial del señor diputado, pero el chafarrinón ha sido tan evidente que ya no hay quien lo limpie.

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El canal autonómico valenciano dice que considera «lamentable e intolerable que un representante de la ciudadanía valenciana utilice las redes sociales para despreciar no solo una empresa pública, sino a los compañeros que trabajan en ese edificio público cuya voladura él celebra». Pues claro. Toni Cantó acaba de ganarse unos cuantos miles de enemigos por algo tan trivial como una bromita tonta en Internet. Lo dicho: el peso de la púrpura. A ver cómo saca ahora la pata Toni Cantó.