El gobierno de Rajoy ficha como asesor al leonés Rogelio Blanco
José María Lassalle nombra asesor vocal al anterior director general del Libro.

Rogelio Blanco junto a Zapatero.
El secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, ha nombrado asesor vocal al leonés Rogelio Blanco. «Estoy muy agradecido a Lassalle, puesto que se trata de un cargo de libre designación», manifiesta Blanco, que recuerda que en el anterior gobierno popular (con Aznar) ya ocupó el cargo de consejero técnico de educación.
Rogelio Blanco le quita importancia al hecho de ser militante socialista y asegura que este nombramiento hay que valorarlo dentro de la normalidad política. Rechaza así las críticas que pudieran surgir en las filas del PSOE y manifiesta que sus compañeros de partido no tienen porqué tomárselo mal. «Todos con cuantos he hablado me han felicitado», dice. Así, destaca que lleva 34 años como funcionario (su puesto está en el Instituto Nacional de Calidad y Educación) y «prácticamente toda la vida ocupando cargos de responsabilidad en el administración».
Con voz y sin voto. A pesar de que no tiene capacidad ejecutiva, Rogelio Blanco revela que despacha cada día con los directores generales y asegura que su trabajo y experiencia en el Ministerio (estuvo al frente de la Dirección General del Libro durante los siete años de los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero) tendrá importancia a la hora de presentar propuestas. «Ni puedo ni debo ejercer tareas decisorias, pero sí servirme de mi sentido común y mi experiencia en puestos anteriores», subraya.
Rogelio Blanco insiste en que el nombramiento responde a la fuerza de las cosas. «Esto es como la vida misma. Los que somos funcionarios volvemos a nuestros puestos técnicos, a no ser que alguien decida aprovechar el capital de tantos años».
De esta manera, se desactiva en cierto modo la decisión de suprimir la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas, que en las últimas dos legislaturas gestionó Rogelio Blanco. Hay que recordar que sus tres áreas fueron separadas y adjudicadas a distintos departamentos. El Libro pasó a depender de la Dirección General de Políticas e Industrias Culturales, mientras que Archivos y Bibliotecas se incorporó a la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales.
Rogelio Blanco asegura que desde su cargo actual seguirá trabajando por León. En este sentido, recuerda que en marzo del año pasado la Dirección General del Libro envió a la Unesco toda la documentación para conseguir que los curiales de León sean declarados Memoria de la Humanidad.
Un humanista. Rogelio Blanco ha sido uno de los pocos altos cargos del Ministerio que sobrevivió a todos los ministros de Zapatero. Nombrado por Carmen Calvo, continuó con César Antonio Molina y tampoco fue cesado por Ángeles González Sinde. Doctor en pedagogía, es también licenciado en antropología y ciencias del hombre y en filosofía y letras y diplomado en sociología política. En la empresa privada coordinó publicaciones y colecciones editoriales, y es miembro del patronato de diversas fundaciones, como la María Zambrano, en cuya obra es experto. Además, es autor de numerosos ensayos, poemarios, relatos cortos y monografías, como La pedagogía de Paulo Freire, La ilustración en Europa y España, La escala de Jacob o El odre de Agar .