Los andamios cubren ahora la fachada del Perdón de San Isidoro
Comienzan nuevas excavaciones en el atrio en busca de los ‘orígenes’ de la colegiata.

Detalle de los nuevos trabajos de restauración que han comenzado en la colegiata de San Isidoro.
Los andamios han vuelto a San Isidoro. Tras haber restaurado ya parte de la fachada principal —la que coincide con la Puerta del Cordero—, los trabajos de rehabilitación se trasladan ahora a la Puerta del Perdón. La empresa Decolesa, a la que la Junta adjudicó las obras por importe de 542.000 euros, calcula que en dos meses la joya del románico tendrá completamente remozado el pórtico meridional.
Paralelamente, ha comenzado una segunda fase de excavaciones en el atrio, aprovechando que se va a rebajar 38 centímetros, para dejarlo al nivel de la plaza. Las prospecciones permitirán ‘bucear’ en los orígenes del edificio. En las recientes excavaciones llevadas a cabo en la parte del atrio ya restaurada se localizaron dos sarcófagos y parte de un muro que podría ser de la capilla funeraria del noble leonés Juan Caballo, del siglo XIV, derribada por orden del arquitecto Juan Crisóstomo a principios del siglo XX porque restaba visiblidad al templo románico. En estas excavaciones se desenterraron una veintena de esqueletos.
Los historiadores lamentan que la superficialidad de las prospecciones, a sólo 80 centímetros de profundidad, no permitirá conocer los niveles constructivos inferiores y resolver definitivamente si San Isidoro se erigió sobre un primitivo templo romano dedicado al dios Mercurio. Más adelante se hará una última excavación en la zona del atrio que da acceso al museo. Los expertos esperan que los sondeos que comenzaron ayer arrojen información sobre cómo eran los palacios reales. León ha contado con cuatro: el de Ordoño (construido sobre las termas romanas y hoy bajo la Catedral), el de Palat del Rey, el de San Isidoro y el de Enrique II de Trastámara. Cuando concluya la limpieza y consolidación del «frontal» de la colegiata, quedará aún pendiente la recuperación de las pinturas murales del Panteón Real y la reforma y modernización del Museo de San Isidoro, un espacio en el que no se han hecho obras desde 1958. La antigua Caja Madrid (hoy Bankia) se comprometió hace seis años a destinar dos millones de euros a la reforma del museo y la adecuación de la torre del gallo como un nuevo espacio museístico.
Esta gran restauración —incluida la limpieza interior de la basílica, que se llevó a cabo hace cuatro años— costará 4.250.000 euros.