Crítica de televisión
Canas y series
Matilde Asensi es una friki de las series. En una entrevista que Andrés Guerra le hace en Vanity Fair asegura haber estado muy enganchada a Perdidos y seguir Boardwalk Empire, Sanctuary o House of Cards.
También ha sido fan de Fringe. Pero lo que más me sorprende es cuando dice: «Para ser una señora de mediana edad llena de canas, soy una friki de las series». Lo de las canas hoy no significa nada. Solo hay que ver a todos esos tiarrones con barbas de Santa Claus que te encuentras subidos a un monopatín. Lo que no tiene ningún sentido es vincular la juventud con el disfrute de las series. Como si las hubieran inventado ahora. Esto es como la moda del gin tonic, otra cosa que parece de hace dos días. Incluso si se tiene la edad de Matilde Asensi, que no es tanta, se puede haber sido de pequeña una friki de las series, aunque en aquella época no se utilizara ese término. Ni siquiera lo utilizábamos cuando descubrimos la película de Tod Browning (que entonces tampoco se había vuelto a poner de moda).
Audrey Hepburn era muy fan de La ley de los Ángeles. Y era bastante mayor que Matilde. Muchos éramos fans de La ley de los Ángeles o de Canción triste de Hill Street. Eso por citar series de reconocido prestigio, que, esta es otra buena, parece que el prestigio en la ficción seriada hubiera empezado con la HBO, que Dios guarde muchos años. Si nos vamos atrás, no veo por qué alguien que siguiera Bonanza, El fugitivo, Perdidos en el espacio, Furia, Flipper o El prisionero va a ser un aficionado a las series de menor calidad que los de ahora.
No, perdón, los de antes, que también son los de ahora (con canas o no), hasta tienen más mérito, que estaban sujetos al capricho y a la escasez de TVE. No había ni vídeo. No tengo nada contra Matilde Asensi. Solo me ha servido de percha. Además, seguro que siempre ha visto series.
Veo poca gente que se califique como amante de las novelas. Sí de la lectura. Sin embargo, son numerosos los amantes de las series. Las series son de toda la vida, como las novelas.