España abre su muestra en la Bienal veneciana con una gran escombrera

Lara Almarcegui junto a su instalación, abierta ayer.
El pabellón español no pasa inadvertido entre las innumerables propuestas para la Bienal de Arte de Venecia, ya que con las seis toneladas de escombros con los que lo ha rellenado la artista zaragozana Lara Almarcegui el impacto sobre el público es total.
«No pueden quedar sorprendidos sólo con asomarse. Es algo espectacular y esto me gusta, después hay todo un trabajo de investigación explicado que espero que se detengan a leer», señaló Almarcegui, quien actualmente cuenta con una muestra muy similar en el Musac de León. El pabellón que representa a España en esta 55ª edición de la Bienal incluye impresionantes montañas de residuos: cemento, tejas, ladrillos cristal y acero, es decir los mismos materiales con que está construido el edificio.
«La deconstrucción del pabellón dentro del mismo pabellón», este es el concepto que ha inspirado a la artista, llegada a Venecia envuelta en la polémica debido a los costes de esta obra para la que contará con una financiación pública superior a los 400.000 euros, la mitad de los que costó la instalación Lo inadecuado , de Dora García, representante española en la pasada Bienal de Venecia.
«No quiero hablar de este tema. Me parece muy triste hablar de arte contemporáneo basándose sólo en el dinero. Aún así me parece que no invertir en el arte y cultura es algo que nos puede llevar a un punto terrible donde no habrá marcha atrás», explicó ayer a los periodistas la artista zaragozana.