Manuel Olveira impone a la Junta su proyecto para dirigir el Musac
El ex director del CGAC afirma que está curtido para superar todos los obstáculos.

El crítico y comisario de arte, Manuel Olveira.
«No son circunstancias agradables, la verdad, pero creo que tengo una larga trayectoria profesional en la que me he curtido para poder superar obstáculos». Manuel Olveira admitía ayer de esta manera que se convertirá en breve en el nuevo director del Musac en sustitución de Eva González Sancho, que dimitía por las «injerencias» de la Fundación Siglo dos meses y medio después de hacerse cargo del proyecto.
Manuel Olveira se muestra optimista y descarta que pueda pasarle lo mismo. «He hablado con la consejera (Alicia García) en numerosas ocasiones y en todas ellas le he preguntado si existen condiciones reales para desarrollar mi proyecto», explica el comisario de arte, que añade que durante las reuniones mantenidas con los responsables de la Junta se ha interesado por las condiciones internas del museo.
Acerca del proyecto —hay que recordar que Manuel Olveira quedó en tercer lugar en el concurso internacional en el que salió elegida González Sancho—, Olveira destaca que es un plan «coherente» con su trayectoria profesional. «El mío es un programa intelectual, por supuesto, pero también están muy presentes las vertientes social, política y, por supuesto, la investigación», recalca. El que fuera director del Cgac subraya que él se formó en los departamentos de acción social y cultural de los museos. «Una de las claves con las que siempre he trabajado es en la innovación en las maneras de relación del público con el arte», explica.
Sobre la polémica que le desalojó del Centro Gallego de Arte Contemporáneo, Olveira prefiere no hablar. «He trabajado con gobiernos de todos los signos políticos, desde CiU al PP pasando por el Bloque (BNG) o el PSC, y ahora no va a ser distinto», asegura. Y es que el crítico y comisario de arte fue cesado del Cgac en el 2009 después de que no llegara a un acuerdo con el actual consejero popular, al que exigía para permanecer en el cargo mantener su programación artística, el aval de la Consejería a las compras realizadas en ferias de arte y los pagos pendientes a las galerías.