Mestizaje musical junto al río
Villafranca del Bierzo acogerá los días 19, 20 y 21 de julio la décima edición del Fiestizaje, un certamen de integración cultural referente en el norte de España .

Representantes de las instituciones con el portavoz de Bumtaka, segundo por la izquierda.
El Fiestizaje—un certamen donde confluyen músicas del mundo, talleres culturales, y diversas actividades junto al río Burbia— celebrará este año su décima edición los días 19, 20 y 21 de julio, organizado conjuntamente por la Diputación de León —a través del Instituto Leonés de Cultura— y el Ayuntamiento de Villafranca del Bierzo.
Según fuentes de la Diputación, en las últimas ediciones «Fiestizaje se ha consolidado como referente entre los festivales musicales del norte de España, atrayendo cada año a un creciente número de asistentes»; esto se debe «a la calidad de las actuaciones, a la amplia oferta de talleres, al innegable atractivo de Villafranca, y a su carácter gratuito», relatan desde la institución.
Por todo ello, las últimas ediciones del festival han acogido casi a 10.000 asistentes a las diferentes actividades programadas. Todo ello se suma a «la notable y creciente atención de los medios de comunicación autonómicos y también nacionales», según afirmaron los portavoces de la Diputación.
Como incentivo del festival, la entidad con sede en el Palacio de los Guzmanes ha aportado 15.000 euros para la ocasión; no así el Ayuntamiento de Villafranca, puesto que, según explicó el concejal de Cultura, Luis Manuel Prieto Gaztelumendi, le supone al consistorio «un gran esfuerzo en esta época de vacas flacas». No obstante, desde la villa quieren «invitar a la gente a que se acerque a Villafranca del Bierzo, pues se lo van a pasar en grande».
Una de las novedades de la presente edición será la presencia del grupo Global Warming, ganador de la edición ibérica del concurso European Reggae Contest. Sin embargo, «la mayor parte de los grupos que participan este año ya han estado en otras ediciones del festival, y se trata de aquellos que han calado un poco más entre el público», señaló Pablo Gutiérrez, portavoz de Bumtaka. Para Gutiérrez, «el festival nace con la vocación fundamental de ser un espacio donde se puedan compartir diferentes culturas, modos de ver la vida, y edades, desde los niños hasta los abuelos del pueblo». Asimismo afirmó que todo esto «se consigue gracias a la gratuidad de las actividades».
«Otra de las señas de identidad del festival— apunta Gutiérrez— es que queremos dejar una huella positiva en las almas de todos los participantes y compartir nuestras experiencias a través de la música y actividades solidarias como el proyecto Mateca, que es muy importante para nosotros con el fin de colaborar en Abidjan (Costa de Marfil) para que los niños que están en la calle puedan salir de ella a través de una Casa de las Artes, aprendan a ser músicos y puedan ganarse la vida con la música».
Desde Bumtaka definen el ambiente como «una cosa digna de ver, pues el compartir ese espacio en la playa fluvial, con las montañas al fondo, y la música sonando supone mucha unión entre la gente, no hay un problema, todo el mundo está de buen rollo».