MINORÍAS ABSOLUTAS
Casa del saber
Es curioso lo que los días arrastran tras de sí con el paso del tiempo. Tal día como hoy, en el comienzo de un 23 de octubre, el universo nació. Esto que parece tan poético, la conquista del inicio, nos la dio con exactitud hace ya unos 5 siglos el reverendo James Ussher, que fechó el inicio del mundo (por aquella era lo mismo el universo que el mundo) al comenzar el día 23 de octubre del 4004 a. C.
Tanta efervescencia por marcar un día exacto para el «no olvido» de un acontecimiento, nos hace cargar con el peso de la importancia cada uno de los días que vivimos. Por mágico o ilusorio que parezca. Pero estamos en octubre y todo es posible... el cambio y por tanto el inicio de tantos inicios se materializó en octubre. Ya en la novela de José Luis Sampedro titulada Octubre, octubre se nos plantea la posibilidad de ese cambio, esa segunda oportunidad que nos hace renacer, ese descubrir nuevos días en cada fallo personal.
Los libros siempre serán escamas preciosas de tiempo. Esas que se le cuelga a la historia para que se vista de verdad y se la recuerde con tesón. Por eso celebrar los libros es celebrar la vida, y, sin duda, el mejor lugar de peregrinación para esa alabanza del libro y por ende de la vida es su templo: La biblioteca.
Mañana es el día de las bibliotecas, otro día cargado con el testimonio de lo importante. Otra excusa para celebrar con el recuerdo y la acción que los templos donde lo cierto (sea verdad o sea exquisita mentira) se guarda están a vuestra disposición todo el año. Necesitamos celebrar un día al año para recordar todo un durante. Nos pasa con el cumpleaños, San Valentín o cada uno de esos días importantes en los que ejercemos el poder de la conciencia a favor de un tema concreto.
Días para recordar lo importante, días para tomar conciencia de lo vivible. Por ello, la necesidad de acceder a todo lo importante para no olvidar. Por ello las bibliotecas como fuente de sabiduría y permanencia. Pero sobre todo, mañana se celebra ese acceso público al conocimiento como derecho fundamental del ciudadano. Se celebra la importancia de la cultura pública y su acceso gratuito a todos y cada uno de los hombres y mujeres que avanzamos en el camino de la mejora. En León tenemos una red de bibliotecas públicas volcadas en la honorable labor de ser antesala de la libertad.
Con el esfuerzo de cada una de ellas y de su personal, sostenemos un santuario convencido en formar mejores ciudadanos, más instruidos y con más conciencia del bien y del mal para poder elegir un camino concreto. La lucidez, el entretenimiento en favor del pensamiento y el mismísimo conocimiento se exponen como símbolo del derecho fundamental a la cultura en estos templos llamados bibliotecas.
Mañana es su día, lleven sus mejores ganas y disfruten del conocimiento en sus instalaciones. El saber está a vuestra disposición con libros, revistas, películas, periódicos y luz en favor de una libertad que sólo la cultura puede ofrecer.