Diario de León

El ‘moreno de ojos azules’ de La Braña retrata a los europeos de hace 7.000 años

El CSIC secuencia el genoma completo del ‘hombre de Arintero’ y lo encumbra científicamente en ‘Nature’.

El retrato robot del ‘hombre de Arintero’ realizado por el CSIC a partir de las muestras genéticas de tres milímetros tomadas de su tercer molar.

El retrato robot del ‘hombre de Arintero’ realizado por el CSIC a partir de las muestras genéticas de tres milímetros tomadas de su tercer molar.

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ana gaitero | león
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Se sabía que eran hombres y que su edad rondaba entre los 30 y los 40 años. Ahora se tiene la certeza de que uno de ellos tenía la piel oscura y los ojos azules. El ‘hombre de Arintero’, el individuo 1 de los dos esqueletos hallados en la cueva de La Braña, en Valdelugueros en el año 2006, se ha convertido en el primer referente para describir y conocer físicamente a los europeos de hace 7.000 años.

El CSIC, en colaboración con un centro danés, ha secuenciado su genoma completo y ha hecho el retrato robot de este hombre que vivió en la comarca leonesa de Los Argüellos en el mesolítico, cuando la humanidad estaba a punto de abandonar la etapa cazadora-recolectora, también nómada, para asentarse en poblados más estables con actividades agrícolas y ganaderas.

«Es un hito científico», admite el investigador Carles Lalueza-Fox, del Instituto de Biología Evolutiva de la Universidad Pompeu Fabra. «Es el primer genoma que obtenemos de cuando los europeos eran recolectores y cazadores», afirmó.

El genoma pre-agrícola ha sorprendido a sus investigadores pues su resultado es un fenotipo que no existe en la actualidad. «Tiene un color de piel más claro que los africanos subsaharianos, pero más oscuro que los europeos actuales y el resto del genoma es más cercano al de los escandiavos pues hemos encontrado la mutación que produce los ojos azules», subraya Lalueza-Fox.

El hallazgo se ha podido realizar gracias a «técnicas de secuenciación que permiten generar billones y billones de secuencias y separar las humanas de las que son bacterias», agrega. Pero también ha habido «suerte», admite. En el 2012, el mismo equipo del CSIC había analizado muestras de ADN de un diente de las que se consiguió un 1% de eficiencia, pero «no nos hubiera permitido hallar el genoma completo», explica.

En marzo del 2013, el investigador volvió a León y recogió muestras de la raíz —3 milímetros— del tercer molar. «No sabemos por qué motivo con este material se obtuvo el genoma completo y no sólo una, sino 3,4 veces, lo que da una calidad más que aceptable», subraya.

La secuenciación del genoma del hombre de Arintero es la primera respresentación del «europeo moderno», agrega pues «conocíamos el aspecto de de hombres del paleolítico, a partir del ADN de los neandertales de Atapuerca, con 45.000 años», señala.

Rareza al sur de Europa

La conclusión del estudio es que la pigmentación clara de los europeos actuales es el resultado de cambios en dos genes, que hasta ahora se había asumido que se remontaban al Paleolítico Superior.

Según el biólogo catalán, el hallazgo de los esqueletos de La Braña, con la información que están aportando, «es una rareza por la latitud a la que se encuentra» y considera que será «difícil» encontrar otras muestras tan valiosas al sur de Europa.

El segundo individuo, que se cree que es contemporáneo del primero y podría estar emparentado con el mismo, se encuentra en peor estado de conservación debido a cuestiones geológicas, ya que se encontraba en un pozo que periódicamente se inundaba. «Va a ser difícil, pero intentaremos obtener el ADN de este otro individuo porque vale la pena tener más datos genéticos», precisó.

También rompe el estereotipo de que los ojos azules van acompañados de la pigmentación clara y desvela que los ojos azules, en los europeos, precedieron a la piel clara y el cabello rubio.

Ancestro en Malta

Además de los aspectos externos del ‘hombre de Arintero’ se han estudiado el tipo de alimentación, fundamentalmente proteíca, y los desafíos inmunológicos a los que se enfrentaban estos cazadores-recolectores. Se cree que enfermedades virícas transmitidas por los animales como la gripe y la viruela se dan en el Neolítico por el nuevo estilo de vida.

Además, el trabajo señala que La Braña 1 tiene un ancestro común con los pobladores del yacimiento del Paleolítico superior Mal’ta, ubicado en el lago Baikal (Siberia), cuyo genoma fue recuperado hace unos meses.

El hallazgo tiene tal calado que la revista Nature , referente en el ámbito de la investigación científica a escala mundial, lo publica hoy con el título Derived immune and ancestral pigmentation alleles in a 7,000-year-old Mesolithic European (Alelos derivados de inmunidad y ancestrales de pigmentación en un europeo mesolítico de hace 7.000 años).

Investigadores leoneses

El artículo está firmado por 24 investigadores, entre los que se encuentran la antropóloga leonesa Encina Prada y el arqueólogo Julio Vidal que han participado en las investigaciones desde que se descubrieron los restos en la cueva de La Braña-Arintero en el otoño del 2006.

Los esqueletos se hallaban en completa desconexión anatómica y la antropóloga leonesa se ocupó de su recomposición. Por su parte, Vidal, arqueólogo territorial de la Junta, asumió la parte arqueológica. «Es un hito para la ciencia y para León», afirmó, partidario de que «continúen las prospecciones en el macizo».

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