El santo sudario de Oviedo ‘acampa’ en León

El profesor Jorge Manuel Rodríguez, mostrando un detalle, y Jesús García Recio, del IBO, y José Manuel F. Corral, de la Caja .
La Casa Botines acoge desde ayer la exposición El santo sudario de Oviedo: de la veneración tradicional al estudio científico , una muestra que contiene 46 paneles explicativos con más de 250 fotografías para dar a conocer los resultados de las investigaciones sobre el sudario desde el año 1989.
Se trata de una muestra impulsada por la Obra Social de Caja España-Duero y por el Instituto Bíblico y Oriental, que recoge los estudios impulsados por el Centro Español de Sindonología, dedicado al estudio de reliquias relacionadas con Jesús de Nazaret, informó la entidad financiera en un comunicado. El santo sudario es una reliquia conservada en la Cámara Santa de la catedral de Oviedo desde el siglo IX y se constituye como el objeto principal del relicario de la catedral y, según la tradición, es el lienzo que cubrió el rostro de Jesús desde su muerte en la cruz hasta el momento de la sepultura definitiva.
Aunque el estudio sobre el santo sudario continúa, las investigaciones ya han obtenido algunas conclusiones como la derivada del estudio médico legal el análisis de la dinámica y morfología de las manchas del sudario, que permite asegurar que reproducen un rostro con importantes deformaciones y heridas. En la zona de la tela que cubrió la parte posterior de la cabeza aparecen heridas punzantes que se corresponden con las que produciría una corona de espinas, que se ha podido demostrar que dichas heridas se produjeron estando vivo el sujeto.
Posteriormente, entre 45 minutos y una hora después, se colocó el pañuelo para cubrir, a modo de capucha, toda la cabeza. La función del sudario consistió principalmente en recoger el líquido pulmonar que salía por los orificios de la nariz y la boca mientras se transportaba el cadáver hasta el lugar de su sepultura definitiva, informaron las mismas fuentes. También aseguran que el sudario fue usado para envolver la cabeza de un hombre con pelo largo, barba y bigote que murió en posición vertical con los brazos hacia arriba y un apoyo en los pies.
Esta exposición podrá contemplarse hasta el 20 de abril en la Casa Botines y se completa con un ciclo de conferencias que comenzó ayer y que se celebra en el salón de actos de Caja España-Duero de la calle Santa Nonia, con entrada libre hasta completar el aforo.