Fallece Rafael Frühbeck de Burgos, batuta enérgica y global
Comandó durante dos décadas la Orquesta Nacional de España.

Rafael Frühbeck de Burgos, en una imagen de 2011.
La música española se cubrió ayer de luto por el fallecimiento de Rafael Frühbeck de Burgos. El cáncer que le había sido detectado hace apenas dos meses acabó con la vida del prestigioso director de orquesta y compositor. Murió con 80 años en la clínica de Pamplona en la que ingresó poco después de ofrecer el que sería su último concierto el pasado mes de marzo en Washington. Con él se apaga un activo potente talento musical y una de las batutas más enérgicas, respetadas e internacionales. La primera batuta española realmente global que estuvo al frente de más de un centenar de grandes formaciones sinfónicas en los cinco continentes.
Pero también la que más veces dirigó la Orquesta Nacional de España, formación pública que Frühbeck comandó durante casi dos décadas y con la que ofreció más de 500 conciertos. El rigor, la energía, la pasión y la intensidad marcaron la carrera de un músico que ofrecía más de cien conciertos cada temporada, que se negó a aceptar en su día la dirección musical de Teatro Real y que deja un legado de casi doscientas grabaciones. En la actualidad era titular de la Orquesta Sinfónica de Dinamarca y director emérito de la Orquesta y Coro Nacionales de España.
Nacido en Burgos el 15 de septiembre de en 1933, Rafael Frühbeck Frühbeck, hijo de un óptico alemán, tomó el nombre de su ciudad natal como enseña y como Frühbeck de Burgos se anunció siempre. Su doble apellido germánico le parecía «muy extranjero y casi sospechoso al comisario político de los años cincuenta» explicaba. Se formó en los conservatorios de Bilbao y Madrid y en la escuela superior de Música de Múnich, donde lograría graduarse ‘cum laude’ y obtendría el prestigioso premio Richard Strauss.
Se convirtió pronto en una de las batutas españolas más respetadas y reclamadas, primero en casa y luego el circuito internacional. Con el solitario antecedente de Ataúlfo Argenta, fue durante una larga etapa el director españoles de mayor prestigio y predicamento en todo el mundo. En una carrera de más de siete décadas, Frühbeck estuvo al frente de un centenar largo de prestigiosa formaciones en todo el globo. Con su batuta vibró Japón, Estados Unidos y Canadá y estuvo en el foso de las más míticas orquestas del mundo.
La música «lo era todo»
Si Frühbeck no se ponía el frac todas las tardes y dirigía, «no era feliz», porque para él no había nada más que la música, aseguró a Efe su amigo desde hace más de seis décadas, el compositor y director afincado en el Bierzo Cristóbal Halffter. «Me ha emocionado mucho la noticia, pero, desde que supe que no iba a dirigir mas (según anunció su familia el pasado día 4), sabía que se moría en menos de un mes, y así ha sido».