Diario de León
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Opinión | Boquerini

El sábado asistimos a un nuevo duelo en la cumbre, uno de esos momentos televisivos que han generado ríos de tinta (y los que vendrán), todo tipo de conversaciones, redes sociales echando humo y un latiguillo que en cuatro días ha dado la vuelta a España: «Repita conmigo...» Por supuesto, me refiero al combate entre Pablo Iglesias (Podemos) y Esperanza Aguirre, la lideresa del PP en la Comunidad de Madrid.

El primero en directo en el plató de La Sexta Noche . La segunda vía telefónica. Ambos con los guantes de boxeo puestos. El primero mantiene su denuncia contra la segunda ¿Qué quién ganó? Pues eso depende del cristal con el que cada uno viese el combate, aunque desde luego los triunfadores fuimos los espectadores, que ya nos tocaba. ¡Qué momento! Como espectáculo televisivo fue apasionante, tras toda una semana en que el PP desembarcó en bloque contra Podemos.

Pero fue solo un primer combate. Ante el pasmo del resto de tertulianos, invitados de piedra en el envite, el propio Iglesias promocionó inteligentemente La Tuerka y Fort Apache , dos programas de una televisión local de Madrid en los que participa y a los que Esperanza Aguirre pidió ser invitada

«Repite conmigo: los etarras son asesinos», decía Esperanza Aguirre como un mantra perfectamente estudiado. «Repita conmigo: No haré contratos con dictaduras», replicaba con sorna Pablo Iglesias. Aguirre, toda una vida en política, hablaba de tú a Iglesias. Éste, profesor universitario y eurodiputado, siempre habló de usted a la presidenta del PP de Madrid.

Por primera vez en La Sexta Noche se respetaron los turnos y no hubo interrupciones de un boxeador contra otro. «Fair play». Se habló de Venezuela y Cuba, por supuesto. Y de Marruecos, de China y de Arabia Saudí. De la trama Gürtel y de la libertad de expresión. Y por supuesto de las multas de tráfico y de la fuga de la lideresa de lugar de autos. Y ya puestos hasta de la Revolución Francesa. El combate no ha hecho más que empezar. Los nuevos asaltos se presumen apasionantes: «Repitan conmigo...»

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