Diario de León
Publicado por
RAFAEL SARAVIA
León

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N o soy partidario de estar mirándose al espejo de Europa cada dos por tres. Opino que cada país tiene su idiosincrasia y debe saber moverse al ritmo de las necesidades de su pueblo. Pero para alcanzar ciertas metas, esas que benefician el día a día de los ciudadanos, no está de más saber quién se aplica con más eficacia social que uno para copiar ideas.

Cuando Le Corbusier dijo: «Sentí que la vivienda era el lugar de la familia, y que se podría probar algo grande por ese lado, en que hallé que había gran parte de la felicidad humana.» dejó patente que la belleza podía ir del lado de la necesidad. Es más; debía ir vigilante a su lado para generar beneficios en la sociedad. Pero estos beneficios, tan básicos que los recogen todos los tratados internacionales, no parecen ser espejo del gobierno de España que nos ha de representar. Europa, esa a la que se apela para recortar pensiones y subir impuestos, nos da una nueva bofetada en cuanto a derechos civiles. Nos deja la humillación en la boca con los datos que el último informe de Amnistía Internacional ha publicado.

Este informe nos visualiza la gravedad de nuestra situación. El 30% de las viviendas vacías de toda Europa, se encuentran en España. Así de claro. Mientras cientos de miles de personas en España se enfrentan al desahucio, una situación que Amnistía Internacional coloca como causa fundamental en estos últimos años de atropello de los derechos humanos en nuestro país, nuestro gobierno actúa en consecuencia: desde el 2008 hasta este mismo año, el gasto público en materia de vivienda se ha reducido a la mitad. Así de claro nuevamente, un 50% menos para uno de nuestros mayores problemas sociales. Esta es la respuesta.

Nuestro ejecutivo hace caso a Europa en lo que le da la gana. En materia de vivienda, a nuestros gobernantes no les importa estar en la cola de Europa. El hecho de que el Ibex se desplome algún punto aterra a ciertos círculos, pero los suicidios y la certeza de generar una pobreza irreversible en los ciudadanos de a pie no genera tanta problemática parece ser.

Mientras, somos pioneros en términos como fondos buitres, somos líderes en eso de diezmar el bienestar social manteniendo una inversión nimia (España invierte un 1,1% de vivienda social, frente al 32% de los Países Bajos, el 23% de Austria, el 18% del Reino Unido o el 17% de Francia). Seguimos desalojando a familias incumpliendo el derecho internacional y los valores más básicos de la dignidad humana. Más de tres millones de viviendas vacías en nuestro país. Dos de las comunidades autónomas donde existen más desalojos, como Cataluña y la Comunidad de Madrid, han vendido vivienda social obviando así sus obligaciones en materia del acceso a la vivienda.

Por eso cuando Manuela o Colau hablan de un plan real desde la municipalidad, en contra de los que las acusan de que no son competencias municipales, yo me pregunto si la dignidad y el derecho a habitar con dignidad ha de ser una discusión de competencias. Intenciones queridos amigos, hasta ahora ni eso había.

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